SINOPSIS:
Amor, como eje vertebrador y energía vital de nuestra existencia, ese el centro sobre el que gira la novela. Mario, un gran ejecutivo de éxito profesional, pero de triste vida personal, acaba estrellando su flamante deportivo en una calle de Madrid. Su cuerpo yace inerte, en coma: ¿accidente fortuito o lógica consecuencia?... ese es el dilema.
El libro es un canto a la alegría de vivir, un recuerdo de los valores humanos que nos hacen vibrar, un oasis en nuestro día a día que nos recuerda la importancia de disfrutar con cada pequeño detalle, con cada gran acontecimiento y de cada segundo de nuestro preciado aliento. Sorprendente obra que atrapa el corazón del lector.
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jueves, 28 de marzo de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
(M.N.01) TARDE DE CINE
Uno
de los pocos placeres que tenía Daniel, aparte de la lectura y la televisión,
era la de ir al cine junto con su amigo Santi. Los padres de este, que eran
unos fanáticos religiosos, admitían la amistad entre los dos amigos, por la
relación que tenían con la despótica señora Carmen, la cual seguía acudiendo
con regularidad a la misma iglesia desde hacía más de cuarenta años. Pero aquel
día para sorpresa de Daniel, Santi lo llamó para decirle que sus padres lo
habían castigado. Era extraño, tenían casi veinte años y los padres de uno y la
abuela del otro, los seguían tratando como si fueran niños. A Dani, le
disgustaba mentir a su abuela, pero la idea de pasar todo el sábado encerrado
en casa con ella le gustaba todavía menos, así que tomo la opción de llamar a
Jota, su antiguo compañero de instituto y ahora de trabajo, que más de una vez
le había ofrecido la posibilidad de salir con él. Sin
llegar a los niveles de retraimiento de
Daniel o Santiago, Jota también era un pardillo, aún así en comparación con
aquellos dos individuos, era todo un lince, que aparte de ir eventualmente al
cine, también salía de copas con otros amigos, entre los que se encontraba
Paco, otro compañero de instituto, algo más canalla y ligón. Mientras Jota
combinaba el ron o el whiskey con coca cola, Paco prefería lo hacía con red
bull; mientras Jota era descuidado y poco hablador, Paco cuidaba con mucho
esmero la ropa que se ponía y siempre, siempre tenía una respuesta para todo; Paco
continuamente le entraba a todas las chicas que se le ponían a tiro sin
importarle demasiado que le “mandaran a tomar por culo”, Jota tendía a
desanimarse muy rápido, se lo pensaba mil veces antes de entrarle a una chica,
sin llegar a encontrar nunca el momento oportuno y si conseguía hacer frente a
aquella recalcitrante timidez y entrarle a alguna, y esta lo rechazaba, como
solía ser habitual, se encerraba en su mundo con su combinado de coca cola en
su rincón favorito de la discoteca, para más tarde llegar a casa un tanto
deprimido y muy borracho, cosa que preocupaba bastante a su madre, que deseaba
que su hijo fuera feliz y que encontrara a alguien con quien estabilizar su
vida.
Aquella tarde para sorpresa de Jota cuando sonó su teléfono móvil y vio que el que le llamaba era Daniel, con la propuesta de ir al cine, pensó que con todos sus “triunfos amorosos” la idea de ir al cine resultaba más atractiva que la de cada fin de semana, pero su amigo Paco llamó poco después dispuesto a estropearle los planes de un fin de semana tranquilo. - ¡Oye, Alex ha quedado con una chica donde siempre, el problema es que la chica traerá a un par de amigas y nos falta uno! ¡¿Te apuntas?!
- Paso, he quedado con Daniel, no se si te acuerdas, del instituto para ir al cine del centro comercial, de aquí un par de horas.
- ¡No jodas! ¿Nos vas a dejar plantados? Mira que sin ti no es lo mismo.
- Muy gracioso, como si alguna vez me comiera algo. Me gustaría, pero de verdad que no puedo ¿Por que no llamáis a cualquier otro?
- ¿Quién te ha dice que no lo he hecho? Lo que pasa es que a todos les han surgido otros planes.
- Eso lo explica todo. O sea… que para una vez que quedáis con unas chicas, yo soy el último con el que contáis.
- Bueno Jota, no es la primera vez que quedamos con chicas.
- Ya, pero si la primera vez que contáis conmigo. ¡Cabrones!
- Pero que capullo que eres. ¿Por qué no le dices a tu amigo que se apunte? - Mala idea, ese es peor que yo. Además, me irá bien descansar de tanta fiesta.
- Está bien… tu mismo, no insistiré más.
Aunque la sesión para la que habían quedado, empezaba a las ocho de la tarde, Jota y Daniel se encontraron a las siete y media para tomar un café, mientras decidían que película irían a ver. La idea de haber dejado pasar aquella oportunidad con aquellas chicas, le tenía un poco de mal humor, pero para su sorpresa, al entrar con Daniel en el bar del centro comercial que estaba al lado del multisalas, se encontraron con Paco, Alex y las tres chicas con las que habían quedado.
- ¿Pero qué…?
- Paco nos contó lo del cine y nos pareció buena- dijo Alex
- Si, además cuantos más mejor, ¿no?- dijo ahora Paco.
- ¿Les dijiste a tus amigos que veníamos aquí?- le susurró Daniel a Jota, poniéndose ligeramente nervioso.
- Pues… no lo recuerdo, tal vez se lo mencioné a Paco de pasada.
Jota presentó a Daniel a sus amigos y estos les presentaron a las tres chicas, las tres eran guapas, aunque sin llegar a ser espectaculares. María, rubia teñida y muy sexi; Esther, pelirroja con una buena delantera que llamaba la atención a pesar del recato; y Sara, Morena y de belleza serena.
- ¿Qué teníais planeado ir a ver?- les preguntó Esther.
- Pues… la verdad es que todavía lo estábamos pensando- contestó Jota. En ese momento sonó el móvil de Daniel.
- Hola abuela… no Santi no ha podido venir, estoy con otro… otros amigos… Jota un compañero del trabajo… ¿Qué quieres que vuelva? Pero…
En ese momento Paco le arrebató el teléfono a Dani, esté forcejeó sin éxito, intentando recuperar el aparato.
- ¡No se preocupe señora que su nieto está en buenas manos!
- ¡¿Quién eres tu jovencito!?
- Un amigo de su nieto.
- ¡Dile a Daniel que se ponga inmediatamente al teléfono!
- Si, claro que lo vamos a cuidar de él.
- ¡Quiero hablar con mi nieto! ¡Y que vuelva a casa inmediatamente!
- Si, tranquila que yo se lo digo- Paco colgó el móvil y luego dejó el botón apretado asta que se apagó del todo y se lo devolvió a su legítimo dueño.- Tú abuela, que lo pases bien.
- ¿Qué has hecho, por qué lo has parado?- preguntó con cierta frustración Daniel.
- Vamos al cine y hay que tenerlo parado mientras dan la peli.
- No me sé el pin. Yo… yo me vuelvo a mi casa.
Daniel, que parecía muy afectado por lo que acababa de ocurrir, salió del bar con la intención de irse, Jota lo paró en el camino.
- Oye tío, siento lo que ha pasado con Paco, a veces es un poco capullo, pero es buen tío. Anda vamos al cine y luego si quieres te vuelves a casa.
- No, prefiero irme ahora.
- ¿Me dejas hablar con tú amigo un momento?- dijo Esther, que los había seguido al exterior del bar.
Jota entró nuevamente al bar dejando a Daniel con la chica.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Alex.
- Está decidido a irse, la chica está intentando convencerlo pero dudo mucho que lo consiga- dijo Jota negando con la cabeza.
- ¡¿Qué vamos al cine o no?!- dijo la voz de Esther a su espalda.
Al darse la vuelta, vio sorprendido entrar a la chica, que llevaba a Daniel cogido de la mano, casi dejándose arrastrar.
- Y parecía tonto- susurro Alex.
Sara, que estaba a su lado le dio un codazo. Jotacé.
Aquella tarde para sorpresa de Jota cuando sonó su teléfono móvil y vio que el que le llamaba era Daniel, con la propuesta de ir al cine, pensó que con todos sus “triunfos amorosos” la idea de ir al cine resultaba más atractiva que la de cada fin de semana, pero su amigo Paco llamó poco después dispuesto a estropearle los planes de un fin de semana tranquilo. - ¡Oye, Alex ha quedado con una chica donde siempre, el problema es que la chica traerá a un par de amigas y nos falta uno! ¡¿Te apuntas?!
- Paso, he quedado con Daniel, no se si te acuerdas, del instituto para ir al cine del centro comercial, de aquí un par de horas.
- ¡No jodas! ¿Nos vas a dejar plantados? Mira que sin ti no es lo mismo.
- Muy gracioso, como si alguna vez me comiera algo. Me gustaría, pero de verdad que no puedo ¿Por que no llamáis a cualquier otro?
- ¿Quién te ha dice que no lo he hecho? Lo que pasa es que a todos les han surgido otros planes.
- Eso lo explica todo. O sea… que para una vez que quedáis con unas chicas, yo soy el último con el que contáis.
- Bueno Jota, no es la primera vez que quedamos con chicas.
- Ya, pero si la primera vez que contáis conmigo. ¡Cabrones!
- Pero que capullo que eres. ¿Por qué no le dices a tu amigo que se apunte? - Mala idea, ese es peor que yo. Además, me irá bien descansar de tanta fiesta.
- Está bien… tu mismo, no insistiré más.
Aunque la sesión para la que habían quedado, empezaba a las ocho de la tarde, Jota y Daniel se encontraron a las siete y media para tomar un café, mientras decidían que película irían a ver. La idea de haber dejado pasar aquella oportunidad con aquellas chicas, le tenía un poco de mal humor, pero para su sorpresa, al entrar con Daniel en el bar del centro comercial que estaba al lado del multisalas, se encontraron con Paco, Alex y las tres chicas con las que habían quedado.
- ¿Pero qué…?
- Paco nos contó lo del cine y nos pareció buena- dijo Alex
- Si, además cuantos más mejor, ¿no?- dijo ahora Paco.
- ¿Les dijiste a tus amigos que veníamos aquí?- le susurró Daniel a Jota, poniéndose ligeramente nervioso.
- Pues… no lo recuerdo, tal vez se lo mencioné a Paco de pasada.
Jota presentó a Daniel a sus amigos y estos les presentaron a las tres chicas, las tres eran guapas, aunque sin llegar a ser espectaculares. María, rubia teñida y muy sexi; Esther, pelirroja con una buena delantera que llamaba la atención a pesar del recato; y Sara, Morena y de belleza serena.
- ¿Qué teníais planeado ir a ver?- les preguntó Esther.
- Pues… la verdad es que todavía lo estábamos pensando- contestó Jota. En ese momento sonó el móvil de Daniel.
- Hola abuela… no Santi no ha podido venir, estoy con otro… otros amigos… Jota un compañero del trabajo… ¿Qué quieres que vuelva? Pero…
En ese momento Paco le arrebató el teléfono a Dani, esté forcejeó sin éxito, intentando recuperar el aparato.
- ¡No se preocupe señora que su nieto está en buenas manos!
- ¡¿Quién eres tu jovencito!?
- Un amigo de su nieto.
- ¡Dile a Daniel que se ponga inmediatamente al teléfono!
- Si, claro que lo vamos a cuidar de él.
- ¡Quiero hablar con mi nieto! ¡Y que vuelva a casa inmediatamente!
- Si, tranquila que yo se lo digo- Paco colgó el móvil y luego dejó el botón apretado asta que se apagó del todo y se lo devolvió a su legítimo dueño.- Tú abuela, que lo pases bien.
- ¿Qué has hecho, por qué lo has parado?- preguntó con cierta frustración Daniel.
- Vamos al cine y hay que tenerlo parado mientras dan la peli.
- No me sé el pin. Yo… yo me vuelvo a mi casa.
Daniel, que parecía muy afectado por lo que acababa de ocurrir, salió del bar con la intención de irse, Jota lo paró en el camino.
- Oye tío, siento lo que ha pasado con Paco, a veces es un poco capullo, pero es buen tío. Anda vamos al cine y luego si quieres te vuelves a casa.
- No, prefiero irme ahora.
- ¿Me dejas hablar con tú amigo un momento?- dijo Esther, que los había seguido al exterior del bar.
Jota entró nuevamente al bar dejando a Daniel con la chica.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó Alex.
- Está decidido a irse, la chica está intentando convencerlo pero dudo mucho que lo consiga- dijo Jota negando con la cabeza.
- ¡¿Qué vamos al cine o no?!- dijo la voz de Esther a su espalda.
Al darse la vuelta, vio sorprendido entrar a la chica, que llevaba a Daniel cogido de la mano, casi dejándose arrastrar.
- Y parecía tonto- susurro Alex.
Sara, que estaba a su lado le dio un codazo. Jotacé.
sábado, 23 de marzo de 2013
DOS AUTORES Y UN DESTINO
Los escritores Jorge Portela y Juan Carlos Fernández, se unen para la presentación de sus obras REDENCIÓN y LA CHICA DE VENUS en la librería SKALIBUR, C/CREU 4-6 a las 17:30
¡¿TE LO VAS A PERDER?!
¡¿TE LO VAS A PERDER?!
jueves, 21 de marzo de 2013
EL MISTERIO DE LA TORRE (Jorge Portela Giner)
Una torre construida en tiempos romanos. Un verano de vacaciones por
delante. Tres primos, una linterna, y una búsqueda de murciélagos que
terminará desenterrando un secreto escondido desde hace miles de años y
un romance que perdura más allá del tiempo.
Con estos pocos ingredientes, y con un estilo narrativo elaborado,
ameno, y altamente descriptivo Jorge Portela nos hace vivir la aventura
que todos quisimos vivir de niños. Tony, un adolescente a quien su
profesor le encarga un trabajo de refuerzo para el verano verá como sus
dos primas se apuntan a una expedición hacia un viejo torreón de su
comarca. La aventura que a continuación se desatará nos mantendrá
pasando página tras página hasta terminar una novela escrita para
disfrutar.
Jorge Portela nos ofrece una literatura refrescante, desenfadada, con la
sola pretensión de entretener, contarnos una gran historia y hacernos
pasar un buen rato. Un libro ideal tanto para aquellos que empiezan a
iniciarse en la lectura como para quienes disfrutamos leyendo las
novelas de Los Cinco, Los Hollister, o los Tres Investigadores.
Esta es la segunda novela de Jorge Portela. Precedida por su primera
obra: “Atria”.
lunes, 18 de marzo de 2013
(H.C. 17) DESEMBARCO
La señal del
exoesqueleto era demasiado baja como para ser detectada en el espacio
y más teniendo en cuenta que la sala del trono estaba situada bojo
tierra, así aunque los humanos fueran más bajos que los aborígenes
que habitaban aquel planeta, la presencia de Tigre, era imponente
para aquellos seres primitivos, que habían insistido de forma tan
insolente en verle. Sin embargo las noticias que traía aquel ser
que Tigre consideraba inferior, un traficante de esclavos conocido
con el nombre Grob, eran prometedoras, después de tantos días de
desidia. Al parecer hacía cosa de un mes, en un puerto de otro de
los continentes, más al norte del planeta, había tenido un
encuentro con lo que parecían humanos y eso solo podía significar
una cosa, había supervivientes del Cristóbal Colón pululando por
la superficie de aquel primitivo mundo. Tres por lo que le había
parecido entender, viajaban en un barco, ayudados por marineros
aborígenes y era muy probable que buscaran aquella base, con la
intención de robar una nave y buscar ayuda en un planeta civilizado,
al menos tecnológicamente hablando. Una misión suicida y
desesperada, pero tal vez la última esperanza de aquellos
supervivientes de regresar a la civilización. Tigre mandó llamar al
rey de los aborígenes.
- Dile a los tuyos que hay tres demonios,
que se parecen a mi- dijo saliendo de su exoesqueleto- pero no son
dioses, de todas maneras quiero que los capturen vivos y que los
traigan a nuestra presencia. ¡A cualquier precio!
Tigre sabía la
conveniencia de que los terrícolas fueran llevados vivos, para que
los aborígenes siguieran ignorando su propia mortalidad y la de los
que como él llegaron del
espacio.
Tres días más tarde, Grob
estaba nuevamente en la ciudad portuaria donde había desembarcado
hacía ya una semana y para su sorpresa, vio en el puerto un barco,
que aunque solo había visto una vez anteriormente, sabía
exactamente donde había sido, la misma tarde, antes de encontrarse
con los misteriosos demonios, aquello era más que una casualidad y
lo sabía, pero antes, tenía que asegurarse hablando con la
tripulación, para sonsacarles la información, con tal propósito,
estuvo vigilando el navío. En principio, todo parecía normal, eran
comerciantes, que recorrían el planeta de un continente a otro, les
habló de los dioses que allí habitaban y de la recompensa por los
demonios, venidos de nadie sabía donde. Aquellos individuos
empezaron a mirarlo con cierto recelo a comportarse de un modo que le
pareció sospechoso y al final, optaron por regresar a su navío
dando una falsa excusa. Para Grob estaba claro, aquel era el barco en
el que viajaban los demonios, ahora tendría que convencer al
gobernante para que le prestara unos cuantos hombres y asaltar esa
misma noche el barco. Pero cuando se presentaron en el puerto con los
soldados pertinentes, el barco ya había
zarpado.
En la
cabina del capitán, este junto con los principales miembros de la
tripulación y los tres terrícolas, estudiaban los mapas.
- Aquí
es donde los piratas tienen su base y saben que estamos en el
planeta- dijo Yumi
- Habrá que buscar un lugar tranquilo y
solitario donde desembarcar sin despertar sospechas- dijo
Hugo.
- Si lo que han dicho mis hombres es cierto, habrá que
darse prisa, ese marinero con el que han hablado parecía saber
demasiado y sospechar de nosotros- dijo el capitán
-
¿Entonces que hacemos? No podemos volver hacia atrás y la costa no
tardará en estar totalmente vigilada- dijo Fizo que no se separaba
de sus amigos humanos.
- El mejor sitio es aquí, en los
arrecifes- dijo Robert señalando un punto en el mapa.- Será muy
fácil para mi subir por los acantilados y arrojaros una
cuerda.
- Desde luego, nadie se esperará que hagamos por
ahí el desembarco- dijo
Yumi.
Pasaba ya más de la media
noche, el barco, se acercó lo justo para evitar chocar contra los
arrecifes y fue una pequeña balsa la que llevó a los náufragos
estelares hasta el empinado acantilado. Como muy bien había dicho
Robert, para él fue muy fácil subir aquella montaña y lanzar una
cuerda al resto del grupo. En principio solo iban a ser los tres
terrícolas, pero Fizo se empeñó en acompañarles, un nativo podría
acercarse a las aldeas y ciudades que se encontraran por el camino
sin levantar sospechas, mientras ellos aguardaban escondidos en
bosques y cuevas. Cuando empezaron la ascensión, todavía
quedaban algunas horas para el amanecer, pero por suerte para los
terrícolas, de entre las cosas que habían podido rescatar del
Cristóbal Colón, aparte de algunas armas y provisiones también
había potentes linternas que les servirían a Hugo, Yumi y Fizo, ya
que una de las ventajas de Robert era el echo de poder ver en una
oscuridad casi absoluta, como si fuera de día. La ascensión para
los tres seres biológicos fue dura en especial para los dos humanos,
el primero en subir fue Robert, evidentemente, luego Fizo, Yumi y
Hugo que nada más empezar la escalada, vio como la barca que les
había llevado asta allí, comenzó el camino de regreso hacia el
barco.
Lo que ellos no sospechaban era que sus enemigos, capitaneados
por el gobernador y por el propio Grob, habían ordenado ya vigilar
la costa, por tierra mar y aire, gracias a sus naves aerostáticas,
desde las que vieron las extrañas luces ascender por el acantilado,
desde kilómetros de distancia y a trabes de señales lumínicas
alertaron, tanto a las tropas de tierra como marítimas.
Amanecía ya cuando Hugo llegó por fin a la cima y pudieron
ver como poco después de llegar la balsa al barco, aparecieron tres
embarcaciones voladoras y dos barcos de guerra que acorralaron al
barco, que hasta entonces había sido su hogar y lo abordaron sin
contemplaciones. Tras el exhaustivo registro del barco, este fue
nuevamente conducido a puerto, donde tanto el capitán como la
tripulación serían sometidos a un feroz interrogatorio, por suerte,
previniendo que tal cosa pudiera ocurrir, la tripulación ya tenía
preparadas las respuestas y el gobernador de la ciudad portuaria se
vería obligado a dejarlos nuevamente en libertad. En cuanto a
al grupo de supervivientes al que se le había sumado el nativo del
barco Fizo, en cuanto vieron aparecer a todas aquellas embarcaciones
y sabiendo que les era imposible hacer nada por sus amigos, se
apresuraron a esconderse en el interior del bosque. Los soldados
aborígenes de aquella parte del planeta, registraron el bosque en
busca de los demonios, pero solo encontraron a Fizo, haciendo pasarse
por un cazador. A la noche siguiente, el joven aborigen, regresó al
bosque, con agua y alimentos y desenterró a los terrícolas que
habían permanecido ocultos bajo tierra, con la ayuda de unas ramas
huecas que les habían ayudado a respirar, al menos a los dos
humanos. Ya con el camino despejado y después de recuperar fuerzas,
comenzaron el viaje. Una etapa se cerraba en sus aventuras en aquel
lejano planeta y otra nueva daba comienzo, ahora tierra
adentro.
Jotacé.
jueves, 14 de marzo de 2013
ALWAYS (Oscura Forastera)
- Sinopsis:
- El destino, esa
palabra dulce y cruel al mismo tiempo, a veces juega malas pasadas,
otras veces nos deja esa sensación de pena y culpa por no haberle dado
la oportunidad de cambiar nuestras vidas. Personalmente creo que el
destino está escrito y qué por mucho que no nos guste no lo podemos
cambiar, hay que aceptarlo hasta el final.
Always es una novela en la que los protagonistas se encuentran casualmente en una chat de Internet, algo común en nuestros tiempos. Hablamos con personas muy diferentes a nosotros, con vidas complicadas. Cada persona es un mundo y en él transcurren sus vidas. Esperando coincidir con el sujeto más difícil de encontrar a nuestra medida, el amor.
Aoibheal es una joven enfermera, trabaja en un hospital en urgencias. Su vida transcurre entre su casa y el trabajo; en sus ratos libres charla en un chat en Internet, en el cual se hace llamar Oscura.
Gabriel es un hombre de negocios. Licenciado en Económicas. Decide volver a España, donde comienza a trabajar en una empresa dedicada a las finanzas, en poco tiempo escala puestos hasta ser uno de los mayores accionistas de la empresa y convirtiéndose en un alto ejecutivo con tan sólo 28 años.
Las mujeres le habían jugado malas pasadas, sobre todo una a la cual desea olvidar. Buscando algo diferente decide entrar en un chat en Internet, con el nombre de Muerte, donde casualmente conoce a Oscura.
Así comienza Always, una novela llena de inquietudes, donde los protagonistas viven de manera muy diferente el uno del otro, pero el destino les tiene deparado un encuentro.
El amor entra en sus vidas casi de repente, amarrándoles sin darse cuenta en sus redes.
Aoibheal y Gabriel vivirán una historia de amor casi real en nuestros tiempos. Tan profunda que ni la misma muerte logrará separles
lunes, 11 de marzo de 2013
(MISTERIOS NOCTURNOS 00) RETROCEDIENDO EN EL TIEMPO
-->
Jota
miró la pantalla en blanco de su ordenador y empezó a pensar en
todos los acontecimientos que le llevaron a mudarse a aquel piso, a
conocer primero a Diana y más tarde a Mónica y que las cosas
ocurrieron, tal vez por ser quien es y hasta que punto se vio
influenciado por lo que algunos llaman “el destino”.
Esta
historia de lo que le ocurrió, poco tiempo de irse de casa de sus
padres y de cómo murió Daniel, su antiguo compañero de piso. Pero
para entender aquellos hechos, tenemos que retroceder mucho más en
el tiempo y empezar contando la historia de Doña Carmen, la abuela
de Daniel, ya que dichos acontecimientos están directamente
relacionados con ella. Doña Carmen, nunca sintió nada especial
por nadie, ni siquiera de niña y sin embargo, parecía transmitir
algo especial. Todos los que habían a su alrededor, se sentían
obligados a satisfacer sus deseos, hija de una familia obrera, los
dueños de la casa donde trabajaba su madre haciendo limpieza se
quedaron prendados de ella, que poco le importó el ser adoptada por
aquella nueva familia, aún provocando los celos del hijo de aquella
nueva familia, que la mimó hasta lo indecible. Pero había algo más,
era como si pudiera absorber la energía de todos los que tenía a su
alrededor y manipularlos a su placer.
Cuando le dijeron que sus
padres biológicos habían muerto durante la guerra fue incapaz de
sentir algo más que simple indiferencia. Ya de mayor se
convirtió en una mujer hermosa y a la vez manipuladora. A pesar
de sus encantos, le fue imposible controlar los celos de su hermano
adoptivo, que terminó violándola y ultrajándola con la complicidad
de alguno de sus amigos, quedando embarazada. Pero hasta del drama
supo sacar provecho y supo manipular a sus padres adoptivos para que
prepararan una boda en toda regla y evitar así la vergüenza en la
familia. Ya que todo el mundo sabía que ella era adoptada, nadie se
sorprendió ante aquella boda, más bien al contrario.
Sus padres
adoptivos enfermaron y murieron, primero su madre y al poco tiempo su
padre. Era como si al estar embarazada, fuera capaz de absorber mucha
más energía vital de los que la rodeaban. Tras el
nacimiento de su hija, su marido empezó a pasar más tiempo fuera de
casa por “motivos de trabajo”. A ella, muy poco le importaban los
escarceos de su marido, mientras pudiera mantener su estatus social,
tampoco su propia hija parecía importarle demasiado cuando la metió
sin dudarlo interna, en un colegio religioso.
Cuando las
habladurías de la gente la dejaron en evidencia, por culpa de las
infidelidades de su marido, Doña Carmen, lo hizo enfermar con la
ayuda de algún tipo de droga, una vez lo tuvo confinado en la casa
ya le fue muy fácil hacerlo enfermar sin ayuda de ninguna droga, le
bastaba con quedarse a su lado y verlo primero convertirse en un
vegetal y luego morir postrado en la cama. Al cumplir su
hija la mayoría de edad, huyó del opresivo ambiente al que le tenía
sometida su madre, casándose con el primer hombre que se le puso a
tiro. Pero en cuanto quedó embarazada, doña Carmen vio la excusa
perfecta para meterse nuevamente en la vida de su hija, con la excusa
de ayudarla a cuidar de su nieto. Poco a poco empezó a envenenar la
voluntad de su yerno, hasta casi obligarlo a abandonar el hogar
familiar.
Con el paso del tiempo, la fortuna de Doña Carmen fue
menguando y pronto tuvieron que dejar la gran casa familiar con
sirvientes y buscar un piso más modesto en las afueras y su hija un
trabajo que las ayudara a mantener cierto estatus.
La opresiva Carmen
parecía aguantar con una salud de hierro, todo lo que le echaran
encima, pero la de su hija, empezó a resentirse como antes les había
ocurrido a sus abuelos y a su padre. A los médicos les era imposible
administrarle un tratamiento adecuado para aquella enfermedad que
parecía ser crónica y viéndose casi en la imposibilidad de seguir
trabajando, cosa que Doña Carmen criticaba sin ningún escrúpulo,
tachándola de inútil y perezosa, la pobre mujer terminó
sucumbiendo a dichas torturas y una mañana amaneció muerta, después
de haber ingerido una cantidad excesiva de medicamentos. Ahora a Doña
Carmen solo le quedaba como victima inocente su nieto Daniel, que
apenas acababa de cumplir ocho años, en el que vio a la victima
perfecta para sus torturas psicológicas y sus manipulaciones.
Doña Carmen, nunca tuvo amigos, solo conocidos de los que
aprovecharse, nunca hacía nada bueno a menos que sacara algún tipo
de provecho con ello o para avergonzar de alguna manera a su nieto.
A
pesar del tiempo transcurrido tras el cambio de vecindario, seguía
manteniendo muy buenas relaciones con el párroco de su antigua
iglesia, a la que seguía acudiendo acompañada siempre de Daniel y
con alguna de las familias que acudían a dicha parroquia, una de
esas familias era la de Santi, que poseía una autoestima todavía
más baja que la del pobre Daniel, esa fue la razón por la que los
dos niños terminaron siendo amigos.
En la adolescencia, Daniel
cuyas notas del colegio, siempre habían sido más bien bajas,
terminó en un instituto de formación profesional, donde gracias a
su baja autoestima, se mantenía casi siempre alejado del resto de
sus compañeros, los cuales lo tenían sometido a continuas burlas y
bromas pesadas. Allí le tocó por compañero a Jota, que aparte de
respetarlo y dejarlo tranquilo, le ayudaba en todo lo que podía.
Solo en una ocasión, dio la cara por él, claro que esa vez, los
hostigadores, también se estaban burlando de él y curiosamente al
hacerles frente, consiguió que uno de aquellos pequeños macarras,
terminara saliendo en su defensa y aunque siguió con las bromas,
hacia aquellos dos frikis, evitó que las bromas y los abusos fueran
a más. Aquel pequeño macarra, era Paco, que con su actitud
defensora de los débiles, se ganaba la atención de alguna que otra
compañera. Los fines de semana, mientras el apocado Daniel se
quedaba en casa, cuidando de su despótica abuela, a veces con la
ayuda de su amigo Santi, Jota era iniciado en las noches de fiesta y
borrachera de la mano de su amigo Paco y otros compañeros, aún así,
él era el tímido del grupo, el chico que siempre se quedaba
solitario en una esquina con un baso en la mano, sin saber como
entrarle a las chicas que por allí pululaban.
Al terminar el
instituto, Jota siguió manteniendo la amistad con Paco y con el
grupo que se había creado, mientras que Daniel, terminó
recluyéndose en su casa con su abuela, saliendo esporádicamente al
cine con su amigo Santi o a alguna excursión de esas que organizaba
la parroquia, con su abuela, la cual lo seguía sometiendo como
siempre había hecho. El único consuelo del chaval, era el de salir
a buscar un trabajo de provecho y después de trabajar en todo tipo
de trabajos esporádicos, la mayoría de ellos conseguidos gracias a
la ayuda del cura, que tenía en gran estima a su abuela, terminó
encontrando un trabajo por su cuenta en la misma fabrica donde ya
llevaba año y medio trabajando Jota, que se apresuró en
recomendarlo a sus jefes. Así fue como terminaron reencontrándose
aquellos dos antiguos compañeros de instituto.
Jotacé.
lunes, 4 de marzo de 2013
(H.C. 16) ATAQUE AL ASTEROIDE CONTRABANDISTA
La capitana Yumy Otomo,
reunió a todos los oficiales del Cristóbal Colón en la sala de
mandos, para ponerlos al corriente de los últimos planes de la
alianza de razas, con la ayuda de la simulación tridimensional de la
batalla, para la cual se estaban preparando.
- Dentro de treinta
y dos horas apareceremos en el asteroide que sirve base a los
piratas. La coordinación con los mautones y los bíbaros, tiene que
ser perfecta, para caer sobre los piratas y desmontar esa base.
También esperamos encontrar la información necesaria para llegar al
lugar del que extraen el ambrosio. ¿Los cazas están listos?
-
Si capitán y también los pilotos- contestó Snyder.
Al salir de
la sala de mandos, Snyder se reunió un momento con el androide
Robmed.
- Dime una cosa, desde que el piloto Hugo Cortes te
visita, ha vuelto a ser el que era en el pilotaje e incluso mejor que
antes. ¿Qué has hecho?
- Secreto profesional teniente, secreto
profesional- contestó el robot, que en ese momento tenía las suaves
facciones de una mujer.
Poco después el teniente Snyder, entró
en su camarote, para descansar, pero de entre su uniforme sacó la
grabación de lo ocurrido en la sala de mandos y empezó a
transmitirla en un aparato clandestino para los suyos.
Veintinueve horas más tarde, la señal de alarma hizo
levantarse a todos los pilotos. Hugo, aunque seguía echando de menos
a Marina, había vuelto a alternar entre sus compañeras del
Cristóbal Colón, ya que sabía que cada misión podía ser la
última. Así que Hugo y su compañera, se pusieron el uniforme y
acudieron al hangar, donde habían sido convocados.
Como estaba previsto, las tres naves de la
alianza, aparecieron casi de la nada, escoltadas por sus respectivos
cazas, el asteroide hueco fue asediado y los cazas se precipitaron
sobre la base contrabandista, pero en vista de la nula actividad, se
enviaron seis de los cazas a investigar al interior del asteroide,
dos por cada crucero de guerra. Los bíraros, conocidos por su
pericia en el pilotaje fueron los primeros en dirigirse al interior
del asteroide, pero tras una explosión que pilló a todos por
sorpresa, el primero de los cazas salió disparado hacia el exterior,
convertido en una bola de fuego, que obligo a su compañero a
realizar una difícil maniobra de evasión, en la que estuvo apunto
de chocar con el caza del comandante Snyder. El caza enseguida fue
alcanzado por otro rallo mortífero, venía de un carguero
contrabandista, que salió disparado del asteroide.
Lo cierto es que
a pesar de la sorpresa inicial, con tres cruceros de guerra
cortándole la retirada, y los pequeños cazas que se le echaron
encima, aquel carguero contrabandista estaba rodeado y perdido y ante
los continuos avisos para la rendición, los contrabandistas,
decidieron rendirse. Se les comunicó a todas las naves parar el
fuego, sin embargo, cuando el carguero bajó los escudos, fue
alcanzado y destruido por la artillería del teniente
Snyder. - ¡¡¡Teniente Snyder!!! ¡Se les ha ordenado un
alto el fuego!- Dijo la capitán Otomo desde el Cristóbal Colón,
pero en respuesta, solo recibió estática.
Luego la nave
del teniente Snyder se dirigió nuevamente al interior del asteroide.
Hugo recibió la orden de seguirlo, junto con los compañeros de la
alianza. El hangar de la base contrabandista estaba desabitado a
excepción de los cazas que acababan de anclar.
- tendría que
haber regresado al Cristóbal Colón, tengo los sistemas de
comunicación averiados- dijo Snyder.
Uno de los mautones se le
encaró en su incomprensible idioma, Snyder tuvo la impresión de que
le estaba llamando de todo menos guapo, algo muy diferente de lo que
le ocurrió con los bíraros, que le palmearon en la espalda en señal
de agradecimiento, ya que la muerte de su superior por parte de los
contrabandistas les sentó muy mal.
- El asteroide parece
desierto y el teniente Snyder tiene todos los sistemas de
comunicación averiados. ¿Cuáles son las ordenes?- dijo Hugo
-
Estén en guardia por si hay novedades y esperad la llegada de las
tropas de asalto- contestó el oficial de comunicaciones.
Los
pilotos otros pilotos de la alianza que también informaron a sus
superiores también recibieron ordenes similares.
- ¡¿Esperar?!
¡Yo no he entrado aquí para esperar a que otros se lleven el
mérito! –dijo Snyder repitiéndolo en el idioma de los bíraros,
los cuales lo vitorearon dándole la razón. Los mautones
estaban en total desacuerdo y a Hugo no le quedó más remedio que
ponerse del lado de su superior a pesar de las ordenes del Cristóbal
Colón.
Se dividieron en parejas de dos y se dispusieron a explorar
el asteroide, pasillo por pasillo, escudriñando hasta el último de
los almacenes y hangares.
Media docena de contrabandistas habían
sido abandonados allí y fueron los dos pilotos mautones los que
tuvieron la desgracia de tropezarse con ellos, uno de ellos murió y
el otro quedó mal herido en un rincón.
-¡Hay problemas! ¡No
estamos solos!- dijo Hugo corriendo ya hacia el
tiroteo.
Los dos biraros llegaron primero, con una
sorprendente sed de sangre, Hugo se unió a ellos y las tropas de
tierra tampoco tardaron en llegar al lugar. El último en llegar fue
Snyder que se había quedado inspeccionando uno de los
almacenes.
- ¡Han puesto detonadores en el polvorín! ¡Hay
que salir de aquí o todo estallará! Las tropas de asalto
se hicieron cargo de los heridos y todos corrieron hacia el hangar
principal. Un humano contrabandista, se abalanzó contra Hugo,
intentando hacerse con su caza, armado con un cuchillo, Hugo le
agarró de la mano mientras su contrincante intentaba cortarle el
cuello. Hugo, le dio una patada en el estómago, después corrió al
caza y cerro la cabina, mientras el contrabandista se subía al ala
del caza, que salio disparado del hangar. El cuerpo del hombre se
congeló, apenas el caza salió del hangar, justo en el momento en el
que todo empezó a explotar. La misión había fracasado
estrepitosamente.
Jotacé.
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