miércoles, 29 de diciembre de 2010

EL VALLE DE LA INSPIRACIÓN (Alexandra Román de Hernández)


En el seno del país de los faraones existe un lugar conocido como la cuna de la inspiración y la sabiduría. El reciente hallazgo de una tumba en el valle de las reinas le devuelve las esperanzas a Nailah, una joven forjadora de letras quien tras la muerte de su padre, su fuente de inspiración, entra en una depresión que le inhibe su escritura. Armada con el símbolo sagrado egipcio, viaja a Egipto para hallar el Valle de la Inspiración, pero primero debe encontrar a los feligreses de la antigua religión egipcia, quienes han estado ocultos por siglos y los únicos que la pueden llevar a su destino. El Valle de la Inspiración es una historia de aventura y fantasía, que te llevará a explorar el mitológico mundo egipcio a través de los ojos de una joven forjadora de letras, y a comprender que hay veces que necesitamos perder nuestras fuentes de inspiración, para darnos cuenta que somos capaces de alcanzar nuestras metas si creemos en nosotros mismos.

PARADOJA


Germán Gutierrez. Era un joven inteligente, al que sin embargo, todo parecía darle igual, no tenía amigos, ni ambiciones. Pero eso cambió el día que se salvó de un atentado contra su vida.
El atentado fue perpetrado por una representación de hombres de distintas etnias. Venían del futuro con la intención de evitar que él se convirtiera en un genocida. Pero lo que lograron es que, sacara a relucir un carisma del que hasta entonces parecía carecer y que terminaría llevándolo al poder, para convertirse en el genocida que años más tarde, los mismos que le dieron el poder, terminaran odiándolo, hasta el punto de querer cambiar la historia.

J.C.

lunes, 20 de diciembre de 2010

(R.F.16) LA CENA



Después de pasar la tarde con Mónica, Luís pasó por la oficina que había alquilado cerca del trabajo de Mónica y desde donde la espiaba con sofisticadas cámaras de vigilancia. Estuvo un buen rato observándola, casi hasta que ella se fue a dormir. Antes de irse de allí, llamó a dos de sus esbirros para que se presentaran en aquel despacho por la mañana y la vigilaran en su ausencia. Luego se fue a su casa en la parte alta de la capital, ya que por la mañana tendría que salir muy temprano con su mujer al chalet que tenían en la costa.


Aquel sábado, Mónica se levantó medianamente temprano para comprar comida para la cena que tenía con Jota aquella noche. Jota se levantó tarde, comió cualquier cosa y también fue a comprar algo de ropa, mientras ella limpiaba y preparaba la cena, mientras era vigilada por los dos esbirros de Luis, que estuvieron más atentos cuando ella empezó a desvestirse para darse una ducha y arreglarse para la cena, una vez vestida puso la mesa, para dos personas. Los dos esbirros estuvieron indecisos, sin tener muy claro si debían avisar a su jefe.
- Está claro que esta tía está pensando en ponerle los cuernos al jefe, yo voto por avisarlo.- Decía uno.
- ¡No digas gilipolleces! Puede estar esperando la mesa para cualquiera y si lo avisamos nos jugamos el meter la pata, vamos a esperar a ver quien aparece y si resulta que es un tío, lo avisamos.
- Yo no lo tengo tan claro como tú, pero si insistes, tú te llevas la bronca. Unos tres cuartos de hora más tarde, Mónica se dirigió a la puerta, alguien había llamado y cuando vieron entrar a Jota, todas las dudas se disiparon. - Hola Jota, pasa.- Dijo Mónica dándole dos besos en la mejilla.
- He traído un poco de vino para la cena.- Dijo Jota alzando la botella.
- Muy bien, déjalo encima de la mesa y acomódate, mientras voy a la cocina haber como está la cena. ¿Quieres tomar algo mientras tanto?
- Claro, siempre y cuando me acompañes. Es de mala educación beber solo.
- ¿Ah si? ¿Quién lo dice?
- Corto Maltes.
- Bueno, si lo dice Corto Maltes habrá que hacerle caso.
Mientras hablaba, Jota miraba el piso de Mónica con curiosidad, los cuadros, las fotos y los libros que estaban sobre la estantería. Luego abrió la botella de vino y llenó las dos copas. Aunque ya hacía bastante frío, se habían acondicionado estufas colgantes por todo el jardín, para que los comensales pudieran comer a gusto. La fiesta estaba en todo su auge. Luis Garrote miraba como su mujer tonteaba con uno de los camareros mientras el hacía el paripé con algunos de los invitados. En ese momento sonó el teléfono móvil, miró el número reconociendo el de uno de los esbirros que vigilaban a su chica.
- Si me perdonan.- Le dijo a su interlocutor mientras se dirigía ya al interior de la casa descolgando el móvil.
- ¿Qué pasa?
-Ha entrado alguien en la casa… Un hombre y… ella ha preparado la cena solo para dos.
- ¿Solo un hombre? ¿Cómo es?
La descripción que le dieron, correspondía a la de Jota. Luis, colgó el teléfono y empezó a marcar el número de Mónica. Sonaba una música suave en el equipo y Mónica ya estaba sirviendo la cena. - Esto tiene muy buena pinta.- Dijo Jota. Sonó el móvil de Mónica, ella vio el número de Luís y sin demasiadas ganas de dar explicaciones, colgó y apagó el teléfono.
- Disculpa la interrupción, era mi novio. Pero la verdad es que estoy un poco enfadada con él y además, no tengo ganas de darle explicaciones.
- ¿Va mal la cosa entre vosotros?
- No, no es eso, pero ha hecho un par de cosas que me han enfadado un poco y…
- Oye, perdona que te haya preguntado. No es asunto mío y… Bueno, tan poco va a pasar nada por lo que tengas que dar explicaciones ¿no?- Dijo Jota con una risa nerviosa.
- No, claro que no. La verdad es que tienes razón.

Luis al ver que se había cortado la comunicación y que al intentar volver a llamar, una voz le comunicaba que el número al que intentaba llamar se encontraba en ese momento fuera de servicio, decidió decirle a su mujer que había surgido un imprevisto y que tenía que irse precipitadamente, Miranda, fingió enfadarse con él, aunque en el fondo no le importaba demasiado, ya que eso le facilitaría las cosas con el camarero al que le había echado el ojo servían. Tampoco Luís se quedó a escuchar sus falsas recriminaciones. Alguno de los invitados le paró en su camino al garaje y el tuvo que disculparse un par de veces antes de poder seguir su camino hasta el porche. - Dime una cosa Jota, ¿Qué es esa historia de fantasmas que corre por la escalera? Jota se quedó mirando a Mónica con cierta incredulidad, como si ella hubiera descubierto algún secreto que no debía ser desvelado.
- Has hablado con Maruja, la fisgona de nuestra portera ¿verdad? – Dijo con una media sonrisa en el rostro.
Al ver como Jota cambiaba la expresión del rostro, captó que la historia de fantasmas era más bien producto de la imaginación de una señora un tanto supersticiosa, que probablemente se aburría demasiado y se tiraba las tardes viendo todo tipo de culebrones.
- Me temo que si…- Dijo empezando a reírse y contagiándole a Jota su risa. Nada más salir del chalet, Luis se encontró con un enorme camión que le hacía ir demasiado despacio para su gusto y cada vez que intentaba adelantarlo, aparecía algún coche de frente. Finalmente en la autovía encontró su oportunidad y pudo acelerar todo lo que pudo. A aquella velocidad tardaría menos de una hora en llegar a su destino. Pero pronto empezó a encontrarse con otros coches en la carretera que le hicieron ralentizar la marcha hasta quedarse casi detenido en mitad de la autopista a causa de un accidente unos kilometras más adelante. - ¿Por qué se inventaría una cosa así? – Preguntó Mónica
- Bueno, seguramente por lo que pasó hace un par de años en el edificio… - ¿A que te refieres?
- Has visto “REC”. Bueno pues aquí hubo una especie de epidemia… sin zombis claro, pero casi nos quedamos incomunicados. Algunos vecinos murieron, entre ellos mi compañero de piso.
- ¿Estas hablando en serio?- Dijo Mónica medio sonriendo.
- Por desgracia si… - Dijo Jota un tanto incomodo.
A Mónica se le cortó la sonrisa de golpe.
- Lo… lo siento… - No pasa nada. Ya es agua pasada, pero para la cotilla de la portera, que además de cotilla es supersticiosa, parece pensar que aquí hay algún tipo de maldición… Durante el rato que estuvo retenido en la autopista por el accidente, Luís trató de llamar a Mónica sin ningún resultado. Una vez pasado el atasco y temiéndose lo peor decidió llamar a sus hombres para que le informaran y apunto estuvo de provocar el mismo otro accidente. En su nerviosismo por llegar a su destino, le pasó totalmente inadvertido el flash de una cámara de fotos de la policía y todavía estaba hablando con sus hombres, dándoles ordenes cuando salía de la autopista. Allí se encontró con un control de la guardia civil. Jota y Mónica estaban en el sofá tomando café y charlando de sus respectivos trabajos y aficiones. Mónica le habló de la gente que conocía como asistenta social y Jota pasó de hablarle de su aburrido trabajo en una fábrica a su afición a la escritura y a los fancines que realizaba con otros amigos. La conversación podría haber terminado en algo más, pero el timbre de la puerta los interrumpió bruscamente. Había un gran revuelo en la escalera, por la que todos los vecinos bajaban a toda velocidad, al parecer alguien había llamado a la policía para avisar de una posible amenaza de bomba. En las inmediaciones del edificio y todos los vecinos estaban siendo desalojados por la policía y los bomberos. Estuvieron cerca de dos horas en un bar cercano, junto con otros vecinos esperando que la policía les dijera que todo había sido una falsa alarma provocada por algún bromista. Una vez pasado el peligro y ya que se encontraban en la calle, decidieron irse a alguna discoteca a seguir con la fiesta, lo cierto es que lejos de estropear la velada, aquella broma hizo que la cosa se animara todavía más y no regresaran a casa hasta la mañana siguiente. Luís que había dado positivo por algunas décimas en la prueba de alcoholemia, tardó algunas horas en poder seguir su camino, cuando llegó a la casa de Mónica, estaba bacía, así que llamó a sus hombres para pedirles explicaciones. Estos le dijeron que siguiendo sus indicaciones, habían llamado a la policía para avisar de la falsa bomba y así evitar que ocurriera algo entre Jota y Mónica, después de eso, el apartamento de Mónica había permanecido vacío, incluso cuando los vecinos ya habían regresado a sus casas. A ninguno de sus esbirros se les había ocurrido seguir a la pareja y el decidió esperar en el coche haber si aparecían. Cuando por fin los vio llegar a eso de las ocho de la mañana, los paró en la calle para saber que había ocurrido alegando preocupación por no haber podido ponerse en contacto con ella. Mónica, a causa de las copas que se habían tomado, seguía bastante contenta y no le importó presentar a Jota y a Luis y explicarle a su novio, lo ocurrido aquella noche. Después de eso, fue Luis quien entró con Mónica en el apartamento. En la mesa del comedor, todavía estaban los restos de la cena de la noche anterior.

J.C.

ALMAS BAJO EL MAR (Ángela Blaiman)


Sonopsis

Giselle es una apasionada pintora, sensible y soñadora, un tanto desordenada y torpe, pero una autentica artista a la hora de impregnar su visión en el papel.
Su vida transcurre tranquila en compañía de su novio del instituto con el que planea formar una familia.
Lo que no imagina Giselle, es que el destino le tiene preparado una vida muy distinta.
De repente de un día para otro sus planes, sus sueños y sus ilusiones, se vienen abajo. Un accidente desafortunado pone fin a la etapa que tendría que ser la más feliz de su vida.
Con la ayuda de Ademaro, un ser fantástico, atormentado por su condición, intenta superar el pasado y se adentra en un mundo distinto, plagado de mitos y leyendas griegas, donde seres increíbles permanecen ocultos a los ojos de los humanos debido a las leyes que prohíben relacionarse con ellos, con el fin de ocultar su existencia y evitar una guerra con los humanos.
No obstante ella es humana y conocer su existencia pone en peligro su vida y la de sus seres queridos.
Envuelta en un aura fantástica, Almas bajo el mar… es sobre todo una complicada historia de amor, dolor y superación. Su esencia transmite saber aprovechar segundas oportunidades y encontrar la fuerza para hacerlo cuando lo has perdido todo y la oscuridad te atrapa.

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA GUERRA DE NAVIDAD


Durante siglos, las navidades estaban divididas entre los paises del norte donde, donde acudía cada noche buena Santa Claus, y los paises del sur, donde cada 6 de enero se presentaban los reyes. Tanto unos como el otro siempre lo hacían cargados de regalos.
Un año El Santo gordinflon, empujado por los duendes de cierta bebida de cola, empezó a acudir a los paises del sur, con pequeñas chucherías.
En un principio, esto no pareció importarle mucho a los tres reyes de oriente. Sin embargo la gente (Sobre todo la de pequeño tamaño) pensó que si le pedían al gordo los regalos grandes, tendrían más tiempo para disfrutarlos.
Esto a los reyes astrologos ya les hizo menos gracia y después de dejar pasar un par de años, viendo que estaban perdiendo adeptos, decidieron actuar, primero presentandose antes de tiempo. Pero claro la gente pensó que quién traía los regalos seguía siendo el gordo. Asi que decidieron interceptar el correo del Santo gordinflón.
Ahí empezaron a recuperar adeptos. Así que los duendes que trabajaban para el Santo empezaron a recoger el correo armados para evitar que los pajes se hicieran con las cartas y ya de paso empezaron a interceptar también el correo de los reyes.
Al año siguiente comenzó la guerra avierta. El Santo se presentó con un ejercito de duendes y renos. Los reyes a su vez se presentaron con un ejercito de pajes y dromedarios.

Dice la leyenda que mientras dure la guerra, los adornos de navidad comenzarán a ponerse en octubre,que las televisiones se llenarán de anuncios de juguetes, de colonias y de polvorones, turrones y cava. Que vendrán precedidos por largas galas televisadas de cueatro horas. Y los centros comerciales se llenarán de padres neuróticos.

Feliz Navidad.

J.C.

martes, 14 de diciembre de 2010

EL EXTERMINIO DE LAS BRUJAS (Martín Guevara Treviño)


Sinopsis

Marco, no recuerda su pasado. Pronto se encuentra en medio de una catástrofe, todo parece indicar que las brujas lo buscan para saldar una cuenta pendiente.



Este libro narra la historia de cómo un pueblo decide exterminar a las brujas que poco a poco se inmiscuyen entre la sociedad, con sus engaños han logrado infiltrarse hasta en las familias que nadie puede detectar.



Una sangrienta historia que mostrará los límites de la confianza entre los seres que amas.

viernes, 10 de diciembre de 2010

LA REUNIÓN DE LOS LADRONES.


Hace muchos años. El gremio de ladrones, convocó una reunión especial en su guarida secreta.
-Os he reunido hoy aquí.- Dijo uno de los lideres al que todos conocían como el "Cerebro".- Por que muchos de vosotros entre los que yo mismo me incluyo se quejan de lo ingrato de nuestra profesión.
"Si te atrapan en una casa te juegas a que te metan preso o incluso te maten allí mismo. También estamos artos de esperar a nuestros incautos e involuntarios clientes en frios y oscuros callejones donde puedes encontrarte con asesinos implacables y secdientos de sangre. Sin embargo ninguno de nosotros está dispuesto a rebajarse trabajando en el campo o como soldado de algún rey ingrato.
- ¿Y que propones?- Preguntó otro de los congregados.
- Propongo que convirtamos nuestra profesión en un trabajo legal y que sean nuestros "clientes" los que nos traigan el dinero a nuestra casa.
Un estallido de risas resonó en el interior de la guarida secreta.
- ¿Y como pretendes hacer eso? Ese es un poder que solo los recaudadores de impuestos de los reyes tienen.
- Les diremos a la gente que nosotros les guardaremos su dinero, protegiendolo y que nos encargaremos de pagar a los reyes y otros señores feudales en su lugar. A cambio de poder disponer de una parte de su dinero.
- ¿Y si alguno lo reclama?
- Se lo debolvemos, e incluso les podemos prestar el dinero que tengamos a nuestra disposición a cambio de que nos den un comisión. En definitiva señores, seremos ricos a costa del dinero de los demás.
La propuesta les resulto absurda a la gran mayoría de los ladrones que estallaron en carcajadas y solo un pequeño grupo decidió seguir a "El Cerebro".
Meses después aquel infame ladrón y estafador, y los que le siguieron, se habían hecho con una inmensa fortuna a costa de los demás, creando los primeros bancos. Con los años su poder fue en aumento podiendo hacer caer reinos y lebantando imperios y mientras los reyes y emperadores tenían bajo su mando a las naciones entereas. Los bancon y los antiguos ladrones tenían en su poder a aquellos mismos reyes.

FIN

jueves, 9 de diciembre de 2010

EL REY DE EISELORN-LIBRO PRIMERO: ELWENDUR (Max Kahl)


Sinopsis:
“En el Año 21.526 C.D., las Invasiones de los Guhmolds y Hungors iniciaron un período de oscuridad y desidia en la historia del Continente de Imnavel. En este tiempo, conocido como la Era de los Reinos Oscuros del Este, los Ehlirs de Ishnar, asediados por las Guerras del Este, lucharon por mantener los Reinos de Derehlar, Lender Uhr y Vaddeland a salvo de la destrucción, hasta que Iver Osterith, la Montaña Elevada, cayó al dominio de los Seis, invocados por el Rey Dighlon.
En la Gran Cima, los Déspotas tomaron a Gahlandir, el Sempiterno, y junto a él cayeron el Capullo Escarlata, dos Aldrids y las Epsígoras. A partir de entonces nada fue igual en Ishnar. Nuevos ejércitos se levantaron. Nuevas armas fueron blandidas. Nuevos aceros fueron forjados. Bosques y lagos murieron. Incluso los Aldrids y los Aggons oyeron nuevamente el rumor de la guerra, aquel clamor que no oían desde las Seis Guerras de las Esferas de Summod.

A partir de allí, los Ehlirs esperaron por su revancha, una que les devuelva su pasado e historia, sus antiguas tierras y sus viejas canciones de nobles reyes e hidalgos señoríos.

Las Eras Doradas y las Eras Sabias habían llegado a su fin para dar comienzo, en el Año 21.579 C.D., a la Era del Elwendur, la Migración de los Pueblos.”

lunes, 15 de noviembre de 2010

(R.F. 15) ¿QUIÉN ES LUIS GARROTE BOTÍN)


Luis Garrote, había conseguido su fortuna, apostando fuerte, pero manteniéndose al margen, que fueran otros los que corrieran con los riesgos.
A pesar de todo siempre había un cierto riesgo y aunque la policía nunca encontrara pruebas de sus negocios, su nombre siempre podía salir a la luz. Ahora se podía permitir un pequeño gimnasio al lado de su despacho, el ejercicio físico acompañado de una suave música le ayudaba a pensar, en esas estaba, esperando la llegada de dos de sus sicarios, cuando sonó el interfono.
— Señor Garrote. Ramón y Alfonso acaban de llegar.
— Muy bien, dígales que pasen.
Los dos sicarios de Luis entraron. El corpulento Alfonso tenía un aspecto desaliñado, de matón de poca monta. Ramón en cambio siempre había apuntado alto. Aunque le faltaba inteligencia. Además aquel día tenía el aspecto de que pasó muy mala noche. Era evidente que algo salió mal, ya que se presentaban con mucho retraso a la cita. Tenían que traer el dinero de uno de los muchos negocios sucios, que realizaban para la empresa. Una transacción aparentemente de lo más sencillo.
— ¿Dónde os habíais metido? Hace horas que tendríais que estar aquí. ¿Supongo que no habréis perdido el dinero de los rusos?
— No, aquí está.— Contestó Ramón dejando un abultado sobre encima de la mesa.
Luis abrió el sobre en su interior había billetes de barias clases, sobre todo de veinte y de cincuenta.
— ¿Qué significa esto? Este no es el sobre que te han dado los rusos, ¿verdad? Alfonso se quedó mirando a Ramón esperando a que contestara.
— No… Pero le puedo asegurar que está todo el dinero.
Luis los miró fijamemte, primero a uno y luego al otro, un silencio sepulcral dominaba la estancia. Luis suspiró hondo antes de preguntar que ocurrió. Ramón le contó que cuando su novia se enteró del tipo de negocios a los que se dedicaba, le había robado el sobre con el dinero y se había largado, según creía al extranjero.
— Más vale que te asegures Ramón o tendré que deshacerme de ti. Alfonso te acompañará. Ahora sal un momento.— Los dos hombres hicieron ademán de marcharse.— Tu no Alfonso, tengo que hablar contigo un momento.
Cuando Ramón cerró la puerta, Luis le preguntó a Alfonso si conocía a la novia de Ramón y le pidió que le contara lo ocurrido con el dinero. Alfonso mintió al decirle que no conocía a la chica de Ramón personalmente y que solo sabía su nombre, Mónica. Donde si se ciñó a la verdad, fue al contarle que al ir aquella mañana al apartamento de Ramón, tuvo que forzar la puerta para poder entrar y que encontró a Ramón atado a la cama, completamente desnudo.
Aquella fue la primera vez que Luis oyó hablar de Mónica y pensó que merecería la pena conocer a una mujer como aquella.
La voz de lo que le pasó a Ramón, se corrió como la pólvora llegando incluso a oídos de Iván el Ruso.
Más o menos un mes más tarde, Iván lo invitó a uno de los locales que regentaba uno de sus socios en la ciudad. Algo que le extraño es que solicitara también la presencia de Ramón.
En cuanto entraron en el bar de estriptis, Luis, Ramón y ya de paso Alfonso, fueron conducidos a una mesa reservada desde donde podían ver el espectáculo con todo lujo de detalles. Nada más sentarse, tres chicas se les acercaron con una botella de champagne y se sentaron al lado de ellos. La que estaba con Luis, una ucraniana pelirroja y despampanante, le metió la mano en el paquete, susurrándole al oído.
— Sígueme y disimula, Ivan quiere hablar contigo a solas.
— Claro preciosa, lo que tú digas. Dijo dándole una palmada en el trasero a la joven prostituta.
La chica se levantó y agarrándolo de la mano, lo condujo por un pasillo muy largo, con puertas a ambos lados, luego subieron por una escalera hasta llegar un despacho lleno de pequeñas pantallas de televisión desde donde podía verse todo lo que pasaba en el local, dentro le esperaba Iván. La chica salió del despacho cerrando la puerta.
— Señor Garrote. — Dijo Iván ofreciéndole la mano.— No se preocupe por la chica, le estará esperando fuera.
— Eso espero, la muy puta sabe ponerle a uno cachondo. Pero favor llámame Luis. Dime Iván, ¿Qué es lo que se te ofrece?
— ¿Recuerda el incidente ocurrido hace algunas semanas con Ramón y su chica?
— ¿Como olvidarlo?
— Verá, en cierto modo yo fui testigo de parte de lo que ocurrió y llegué a conocer personalmente a la chica de Ramón.
— Comprendo. Y dime Iván, ¿la chica merece la pena?
— Se de muchos en mi país que pagarían una fortuna por pasar una noche con una mujer como esa, pero por lo que le he llamado es por que la chica no se fue al extranjero como todos incluido Ramón creían, ella está en una de esas ciudades dormitorio de las afueras, creo que está viviendo con otro tipo, aunque a el no pude verle bien. Si la chica es un problema puedo ocuparme de ella… como ya le he dicho, en mi país…
— No. ¿Estas seguro de que era ella?
- Claro, en mi negocio hay que ser buen fisonomista
- Entonces díselo a Alfonso. Pero que no sepa que yo lo sé. Quiero ver que hace. Y preferiría que tampoco sepa de esta conversación.
— Por eso no se preocupe, Luis, usted está pasando un buen rato con esa pelirroja de afuera, ¿recuerda?
— En ese caso, creo que aquí estoy perdiendo el tiempo. — Dijo Luis con una sonrisa malévola en los labios.
Los dos hombres salieron del despacho, la chica que seguía allí guió a Luis a una de las mejores habitaciones del Local. Entretanto Iván se dirigió hacia el bar. Por el camino se cruzó con un par de chicas que guiaban a dos clientes a las habitaciones. Eran dos chicos jóvenes, uno de ellos parecía atemorizado por la situación. El otro que parecía haber bebido más de la cuenta, le resultaba familiar. Probablemente, no era la primera vez que lo veía por allí. Cruzó unas palabras con la chica que guiaba a aquel cliente antes de seguir su camino hasta el bar, la chica que agarraba de la mano a Jota, le condujo a una de las habitaciones.
Al día siguiente, Luis se levantó algo más tarde de lo habitual, cuando bajó a la piscina a hacerse unos largos, Marisa, su mujer ya estaba allí, tumbada al sol con sus gafas oscuras y luciendo un cuerpo a sus 47 años que muchas mujeres jóvenes desearían, forjado a base de horas de gimnasio y operaciones estéticas. A pesar de todo, la relación entre Luis y Marisa, hacía mucho que había dejado de existir más que en la apariencia. Ahora solo se soportaban, aunque fuera en habitaciones separadas.
— ¿Cómo fue tu reunión de anoche cariño?— Preguntó ella con ironía sabiendo que lo más probable es que hubiera pasado la noche con otra mujer.
— Satisfactoria ¿y tu cena con tus amigas?— Preguntó él con la misma ironía y sabiendo a su vez que ella también pasó la noche con alguno de sus amantes.
— Satisfactoria. — Le contestó ella con una sonrisa en los labios.
A eso de las cuatro de la tarde, mientras se preparaban para ir a tomar el café a casa de unos amigos, sonó el teléfono, era Iván el Ruso.
— Han surgido complicaciones con Ramón y Alfonso. Al parecer sorprendió a su novia con otro tipo en el piso y lo tiró por la ventana, los han detenido.
— Está bien, te daré el número de un buen abogado, el se ocupará de todo y me mantendrá informado, no me llames más aquí.
Aunque tenía casi todos los cabos bien atados, aquel inútil de Ramón podía llegar a comprometerlo si hablaba más de la cuenta. Por suerte su abogado lo mantuvo al corriente de todo lo que sucedía, la cosa era menos grave de lo que parecía. Ramón se había equivocado de piso y por error había subido al del vecino, al cual había dejado encerrado para impedir que avisara a la chica y el vecino se había caído solo del balcón, intentando avisarla. Si la caída hubiera sido desde una altura considerable, tal vez la gravedad de la caída, hubiera distraído lo suficiente a la gente, como para que Ramón y Alfonso hubieran huido con la chica sin levantar sospechas, por desgracia, la caída solo fue desde un segundo piso, con lo que él entrometido vecino solo se rompió una pierna y pudo poner en alerta a los transeúntes antes de que Ramón y compañía pudieran salir de allí.
Según las autoridades, nadie llegó a ser agredido y solo hubo un intento de secuestro. Ahora solo tenían que conseguir que la chica retirara la denuncia. Los hombres de Luis, siguieron los pasos a Mónica para saber en todo momento donde estaba. Al día siguiente, Luis que deseaba saber el aspecto de la mujer que tantos problemas les estaba dando, fue con gran parte de sus hombres a un lugar cercano a la casa de los padres de Mónica, donde ella había acudido para explicarles lo ocurrido. En un bar cercano a la casa, estaban Luis con uno de sus guardaespaldas y el abogado que se estaba encargando de todo. Entretanto, en el interior de una furgoneta que estaba aparcada en las proximidades de la casa, estaba Iván, que era el que mejor conocía a Mónica, con algunos de los hombres de Luis, por si el plan “A” fallaba.
El móvil del abogado sonó e Iván le avisó de que Mónica por fin salía de su casa. El abogado salió del bar de forma precipitada para adelantar a Mónica en la calle. El cielo se oscurecía cada vez más con nubes de tormenta. Cuando volvió a entrar el abogado, esta vez acompañado de Mónica, Luis por fin pudo verla por primera vez, el olor de su perfume embriagador, llegó hasta él con el mismo viento de la calle que estaba trayendo la tormenta y que había entrado con ellos, Iván se había quedado corto con la descripción. Se sentaron en una mesa próxima, desde donde podían oír la conversación sin ser vistos y cuando ella, salió del bar después de rechazar él soborno, supo que aquella mujer debía ser suya.
— Gutiérrez, en cuanto la chica quite la denuncia, quiero que tú y Iván me traigáis a Ramón y a Alfonso.— Le dijo Luis al abogado, que había vuelto a sentarse en la mesa después de que Mónica saliera aparentemente cabreada del bar y de que llamara a Iván para el plan “B”.— ¡Ah! Y ponte en contacto con Eva. Tengo un encargo urgente para ella.
Manipular a sus dos sicarios, fue pan comido. Alfonso se ocupó de matar a Ramón aquella misma noche y Eva, que era uno de los nombres con los que se conocía a la implacable asesina, se encargó de eliminar a Alfonso aparentando un suicidio. Durante los días siguientes, Luis se obsesionó incomprensiblemente para alguien como él, de Mónica y mientras ideaba un plan para seducirla, la tenía constantemente vigilada. El mismo alquiló un despacho cerca del lugar de trabajo de ella, en una de esas ciudades dormitorio del extrarradio y muchas veces la veía entrar y salir del trabajo. Cuando supo que Iván había vuelto de Rusia, con unas cuantas mujeres, reclutadas de forma forzosa para los locales de prostitución cercanos a la costa. Supo que él tenía que formar parte del plan.
Así fue como una noche de septiembre que ella salía del trabajo más tarde de lo habitual, Iván la abordó con malas intenciones, apenas tubo tiempo de interpretar su papel, ya que ella que esa tarde, tenía un aspecto un tanto demacrado, perdió el conocimiento. Luis le hizo señas a Iván para que se marchara y así presentarse él como su salvador.
A partir ese momento, decidió alquilar un despacho cerca del trabajo de Mónica y la estuvo esperando todos los días a la salida del trabajo. Ella, que enseguida recuperó su estado anímico habitual, en un principio se resistió a él, pero finalmente, logró convencerla para llevarla a cenar. Después de la deslumbrante cena, todo fue pan comido.
Tras pasar la primera noche con ella, comprendió la obsesión de Ramón y las semanas siguientes fueron fantásticas. Por una vez empezó a plantearse seriamente en dejar a Marisa, e hizo instalar cámaras de video para tenerla continuamente controlada desde el despacho que tenía alquilado, de echo empezó a llevar desde allí muchos de sus negocios sucios. Entonces, apareció el vecino, a todas luces un mindundi, e inevitablemente llegaron los celos. Justo aquella semana que tendría que ir con su mujer al apartamento de la costa, para pasar el fin de semana con la familia. Cuando Mónica le preguntó quien había llamado a la puerta, él le mintió diciéndole que había sido una vecina, pero al día siguiente uno de sus hombres, encargado de seguirla, le habló del fortuito encuentro entre Mónica y Jota.

CUENTOS DE ANTES DE DORMIR (José Enrique Serrano Exposito)


Sinopsis

Una colección de cuentos de variada temática: Unos para contar a los niños o que los lean ellos, otros para mayores, y todos para ser leídos por personas de corazón joven.

www.librovirtual.org/AUT0229

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miércoles, 10 de noviembre de 2010

INMIGRANTE.


Después de recorrer medio mundo para buscar una vida mejor en un país extranjero y verse obligado a dejarse explotar 12 horas diarias un misero sueldo en un trabajo que nadie quiere, los autóctonos del lugar lo acusaron de robarles el trabajo...

CONTRA VIENTO Y MAREA (Joaquín Martínez Mamerí)


Sinopsis
«Los hechos suceden en Mallorca. Un grupo de amigos se dispone a celebrar una fiesta de cumpleaños. Hay quien ya tiene pareja, hay quien ama secreta y apasionadamente. Surgen las rivalidades por una chica. No falta el filósofo que quiere arreglar el mundo a su manera. Tampoco falta el anarquista que vive en una fábrica abandonada de harina, es por tanto un okupa. Hasta que un buen día, las autoridades deciden hacer de esta fábrica una nueva gasolinera...»

EL VIAJE


Hernán Hernández Hierro, no entendió del todo el país que acababa de visitar en sus últimas vacaciones, hasta que lo vió en un documental de televisión.

J.C.

jueves, 4 de noviembre de 2010

LÍDICE. RUTAS Y RELATOS PARA SOÑAR (Felipe Colorado Lobo)


Felipe Colorado Lobo

Nacido en Madrid. Cursa estudios de Ingeniería Técnica Industrial en la UPM. Técnico Deportivo en Montañismo por la EMAM. Viaja por cuatro continentes recorriendo montañas y desiertos. Desarrolla su carrera docente como Profesor de Matemáticas, Tecnología y Energías Renovables en Secundaria. Gana el XI premio Desnivel de Literatura de Montaña en 2009.

Sinopsis
Rutas por Guadarrama y relatos de montaña y aventura de diversos géneros: ciencia ficción, terror, historia.

martes, 2 de noviembre de 2010

LA SEGUNDA LUNA.


Apareció de un día para otro y estuvo allí suspendido en el cielo durante varios meses, como una segunda luna pero más pequeña. Sin ninguna duda había sido fabricada por una inteligencia extraterrestre. Al principio la histeria se apoderó de la gente. Hubo suicidios, las religiones adjudicaban aquello algunas a Dios y otras al demonio. Los principales gobiernos de la Tierra intentaron contactar sin ningún éxito, incluso enviaron sondas y naves espaciales para intentar el contacto sin ningún resultado. De aquella segunda luna empezaron a salir objetos cilíndricos, centenares de ellos. Evidentemente todo el mundo pensaba que los visitantes del espacio querían contactar, pero no fue así se limitaron a recoger muestras, la primera vez bajaron a las profundidades marinas de todo el mundo, recogieron muestras de los océanos, mares, lagos y ríos durante varias semanas. Primero fueron los minerales, luego los vegetales y finalmente los animales acuáticos o semiacuáticos, desde los más grandes a los más microscópicos. Luego siguieron con las muestras terrestres y recogieron rocas de todas clases, incluso de los edificios. Mucha gente se sintió amenazada y atacó a los seres mecánicos, que recopilaban información, pero aquellos seres eran invulnerables y simplemente se limitaban a ignorar a sus atacantes, como si fueran insectos. Después de los minerales, vinieron los vegetales, parecía que no hubiera un sitio sin inspeccionar por aquellos seres. Siempre hacían lo mismo, de todas las muestras, se quedaban con tres de cada especie o tipo. Cuando llegaron los animales, dejaron a los más numerosos para el final, por supuesto los más numerosos eran los humanos, más de mil personas fueron recogidas de todo el mundo, algunos se iban voluntariamente, otros eran secuestrados y la mayoría de ellos permanecieron meses. Solo unos pocos un muestrario de las diferentes razas de la humanidad, tres hombres y tres mujeres de cada raza, permanecieron en la gigantesca nave, nunca se volvió a saber de ellos. Los que volvieron, fueron dejados en todos en el mismo sitio, completamente desnudos y todos aseguraban haber sido tratados como animales y nunca intentaron comunicarse con ellos. Finalmente, aquella segunda luna desapareció tal y como había venido.

sábado, 16 de octubre de 2010

ALMA MÍA (Susana Delgado Franco)


Es la historia de mi alma,de mis pensamientos,de mi mente .
Una respuesta a mis propios sueños.

REESTRUCTURACIÓN


Tras más de treinta años trabajando en la misma empresa Federíco Fernández Fuerte, fue despedido junto con el resto de sus compañeros, por que a los dueños de la empresa que ya tenían mucho dinero, pensaron que ganarían más, trasladando la empresa a Asia.

J.C.

(R.F.14) LA BOLA DE BILLAR


Durante estos días he intentado contactar con Santi unas cuantas veces, pero me ha sido totalmente imposible. Al principio me cogían el teléfono los padres, pero en cuanto les decía quien era me colgaban… luego directamente, dejaron de descolgar y finalmente, yo dejé de llamar. Cuando llego por fin a mi casa, que tanto la he echado de menos estos días de convalecencia, me encuentro con que mi madre ya había pasado por allí… Lo ha dejado todo como los chorros del oro, pero cada vez que busco alguna cosa la tengo que llamar para preguntarle donde ha guardado esto y aquello. “Donde va a ser, en su sitio” me contesta siempre ella, a lo cual yo le pregunto desesperado “¿Y cual es su sitio mama?” Al final ha quedado todo tan desordenado como siempre. Lo peor, es que aprovechando el curro que mi vieja se pegó con mi piso, yo quise invitaros a todos a una cena, para celebrar mi regreso al hogar y todo eso, ya sabes, claro que en el fondo era una excusa para invitar a mi vecina, estaba convencido que después de rescatarla de las garras de su ex novio, aceptaría la invitación. Así que bajo corriendo al piso de ella, llamo al timbre ¿y qué me encuentro…? Joder tío, menos mal que no llamé a nadie… ¡menudo chasco cuando veo que me abre la puerta un viejo de doscientos años por lo menos! Vale, vale… tal vez he exagerado un poco, pero sus cincuenta o sesenta años no se los quita nadie al tío. Ya te puedes imaginar como se me quedó la cara en ese momento, miro para arriba haber si me he equivocado de portal y luego le pregunto por ella. Lo primero que pensé, es que tal vez se trataba de su padre o algo así. “Esta dándose una ducha”. Contesta él, y ahí, me percato de que el tío, lleva la camisa desbrochada y por fuera del pantalón. A mi lo único que se me ocurre es decirle, es que cuando salga Mónica de la ducha, le comunique que he vuelto y que si necesita algo ya sabe donde encontrarme… Me tendría que haber callado la boca e irme sin más, pero ya ves, soy un gilipollas… Anda tira ya, que te toca.
— Si es que, lo que no te pase a ti, colega.— Dijo Paco riéndose del monologo que había soltado Jota.
Paco dispuso el taco en situación de tiro apuntando bien a la bola que quería darle. Si la jugada salía bien, sería capaz de meter tres bolas en dos agujeros distintos, imaginó el recorrido de la bola blanca y las diversas carambolas hasta los agujeros correspondientes, sabía que le tenía que dar con la suficiente fuerza para conseguir su objetivo.
— ¡Venga tío, tira de una vez!- Dijo Jota impaciente.
Paco echó el taco hacia tras, para tomar impulso y en el preciso momento en el que la punta del taco avanzaba hacia la bola blanca, el camarero nuevo le dio sin querer un empujón y la bola salió disparada de la mesa, dando tres botes en el suelo, antes de pasar por debajo de otra mesa, entre los pies de una pareja que se miraba muy acaramelados, agarrándose de las manos, sin ser conscientes de lo que ocurría a su alrededor. La bola siguió rodando por el suelo, seguida muy de cerca por Jota, que cuando estaba apunto de cogerla, vio como Susana, la camarera, le daba un pisotón que la hizo caer al suelo, con una bandeja llena de cervezas y un plato de patatas bravas. Con renovado impulso, la bola fue rebotando hasta la puerta, por la que en ese momento, entraban Pepe, Carlos y Gabriel. Los tres amigos trataron de detenerla sin éxito. Pasando entre los coches, apunto estuvo de provocar un accidente. Se detuvo en la acera de enfrente, pero por poco tiempo, ya que justo cuando Jota estaba apunto de cogerla, un anónimo y despistado transeúnte, le dio una patada que la hizo rodar calle abajo, cogiendo cada vez más velocidad. Un gato de manchas anaranjadas y blancas, que estaba en el alfeizar de una ventana, empezó a seguirla hasta que un pastor alemán, empezó a perseguirlo a él, arrastrando en su persecución a su dueña. Se acabó la acera y la bola rodó nuevamente entre las ruedas de los coches hasta llegar al bordillo de la siguiente acera, donde por fin se detuvo, junto a las piernas de una preciosa chica, que se inclinó para recogerla. Cuando la chica se levantó nuevamente, Jota vio que se trataba ni más ni menos que de su vecina Mónica, que estaba acompañada por otra pareja.
— ¡Hombre Jota! ¿Ya estas bien? ¿Por qué no has pasado por casa?
A Jota, que le faltaba el aire y tenía el corazón desbocado, en parte por la carrera y en parte por la sorpresa del encuentro, Tardó un rato en responderle.
— Perdona, es que esa bola me ha hecho correr un rato.— Contestó por fin con la respiración todavía un poco agitada.— En realidad si que pasé, pero un señor que había allí, me dijo que estabas en la ducha y… no quise molestar.
— Debió ser Luis. Que raro, no me dijo nada. Por cierto, estos son, mi hermana Elena y su chico Andrés, han venido a visitarme. Chicos este es Jota, mi vecino, él que me ayudó con lo de Ramón.
Jota saludó a la hermana y al novio de esta.
— Por cierto Jota, que haces el sábado, mi novio Luis se va de viaje de negocios y me parece que te debo por lo menos una cena… Por aquello que paso, ya sabes…
— Pues… por mi vale, lo cierto es que quería hacer yo también una cena para celebrar mi regreso… pero al final todos los colegas tenían otros compromisos y… La verdad es que se me apetece.
— Entonces, si te parece bien el sábado a las nueve.
Jota dio media vuelta con intención de regresar al bar.
— ¡Jota! ¿No se te olvida algo?— Dijo Mónica alzando con la mano la bola de billar.
— ¡Ah si! Perdona.
En la puerta del bar esperaba Paco, que había estado asistiendo a toda la escena desde lejos.
— ¡¿Viene ya esa bola o no?! — Grito dándole prisas a su amigo.
Jota se giró un momento, para ver como Mónica desaparecía tras una esquina con su hermana y el novio de esta.
— ¿Oye, quien era esa chica con la que hablabas? Esta muy buena.— Pregunto Paco cuando Jota llegó a su altura
— Mónica.
— ¿Mónica tu vecina?
— Si. Me ha invitado a cenar el sábado en su casa.— Contestó Jota con una sonrisa de oreja a oreja.
Los dos amigos entraron nuevamente en el bar con la intención de continuar la partida.

viernes, 15 de octubre de 2010

PENTANIA I: COLONOS DE PENTANIO (José Enrique Serrano Expósito)


Sinopsis
La historia de una civilización que, procedente del planeta Tierra, habita en sucesivos planetas de sendas estrellas del cúmulo globular M80 -el cual existe realmente: M80 es uno de los cúmulos globulares de nuestra galaxia.
Es una novela de ciencia-ficción y fantasía épica.

sábado, 9 de octubre de 2010

NO AL ABORTO...


...Decía la pancarta que portaba el padre Damián Diaz Delgado.
Mientras pensaba en todos los niños de los que no podría abusar si todas las madres que a las que les era imposible criar bien de sus hijos decidían por si mismas.

CONVIERTA SU CONOCIMIENTO EN DINERO (Martín Guevara Treviño)


Manual básico para enfrentar la crisis económica des de su hogar.



Le enseñará cómo puede aplicar sus propios conocimientos para obtener mayores ganancias.



Su habilidad será transformada en monedas y billetes. Convierta su conocimiento en dinero.

miércoles, 6 de octubre de 2010

AMOR IMPOSIBLE


En cuanto la vio en aqulla revista de modas, Carlos Carrasco Carmona, supo que era la mujer de su vida. Una pena que aquella mujer inalcanzable fuera producto del fotoshop.

J.C.

LAS AVENTURAS DEL AMIGO INVISIBLE (Joaquín Martínez Mamerí)


Edición completa de la obra en formato libro electrónico.

Dentro del marco de la recogida de tomates en un pueblo de Murcia, nuestros cándidos personajes traban amistad con Amparo, una chica de Jaén un poco alocada. Este suceso da lugar a un antes y un después de gran importancia en la novela, como quedará de manifiesto sobre todo a partir de la segunda parte, donde el protagonista deberá revivir algunos episodios de su pasado para salir triunfante en el juego de las cartas sociales.

viernes, 24 de septiembre de 2010

ROMPIENDO CADENAS.


Braulio Bilbao Bizcalla, quemó todas las facturas impagadas del banco y los papeles de la hipoteca y se dispuso a vivir de ocupa en su propia casa.

J.C.

DICHOSA TARDE EN ESCALA DE GRISES (Antonio Huerta Orihuela)


Este es el libro más alegre que puede escribri un hombre triste...

Tercer poemario del poeta Antonio Huerta. En este libro encontrarás una retórica al vencimiento de los sueños, una serie de poemas escritos desde el dolor pero con retazos de esperanza.

En este libro participan Rocío Limón (ilustra 13 poemas y realiza portada y contraportada del libro). Carolina Villafruela (Recita 15 poemas) y Manuel Delgado (Compone 15 melodías inéditas para los poemas recitados). Todo ello en un CD que acompaña el libro.

El libro ha sido prologado por el poeta Salmantino Jorge Barco.

sábado, 31 de julio de 2010

EL TRIÁNGULO D (Manuel Buil)


Tiempos de preguerra y epidemias consecuencia de la codicia humana. Un software predice la caída de una gran obra de ingeniería espacial aún en construcción. Tres personas sin conexión aparente tendrán que desbaratar una peligrosa conspiración

(R.F.13) UNA NUEVA RELACIÓN



Al día siguiente del encuentro con Iván, cuando Mónica salio del trabajo, esta vez en el horario de siempre y con el resto de sus compañeros. Apunto de irse a la parada del autobús como cada día, cuando una voz a su espalda la hizo pararse en seco.
— ¿Necesitas que te acerque a tu casa?— Preguntó Luis, que estaba apoyado en su flamante coche deportivo, aparcado en doble fila, que parecía estar esperándola.
— ¿Qué hace aquí?— Dijo Mónica sorprendida.
— Esperarte para asegurarme de que llegas bien a tu casa. Mónica fue hacia él.
— Oiga Don Luis. Le agradezco que ayer me ayudara con aquel individuo. Pero, de momento no creo que necesite escolta.
— Bueno, aparte de eso, ayer disfruté mucho de tu compañía y…
— Oiga, no se lo que pretende, pero como ya le dije ayer que acabo de salir de una relación bastante tormentosa y prefiero estar sola de momento.
— De acuerdo, pero antes de irte escúchame un momento. Primero deja de llamarme de usted, no soy tan viejo; segundo solo quiero ser tu amigo y tercero, si tanto te molesta, me voy y en paz.
— De acuerdo, pues entonces adiós.— Dijo Mónica dando media vuelta y yendo a la parada del autobús.
— ¿Ya esta? ¿Eso es todo?— Dijo Luis viendo como Mónica se alejaba.
Ella siguió su camino si hacerle el más mínimo caso. Luis subió en su coche y lo aparcó también en doble fila, cerca de la parada del autobús donde esperaba Mónica. Cuando llegó el autobús, Luis lo estuvo siguiendo hasta que paró cerca de la casa de Mónica, luego la siguió hasta que entró en el portal.
Ella que en todo momento se dio cuenta de que él la seguía, antes de subir a su casa se asomo un momento al portal, para ver como Luis daba media vuelta y se iba en dirección contraria.
La cosa se repitió durante los dos días siguientes. El viernes cuando salio del trabajo se fue directa hacia él.
— Mire Don Luis, si continua siguiéndome, le denunciaré por acoso.
— ¿A quién, a mí? Vamos Mónica, sabes que sería incapaz de hacerte daño. Además el hecho de que sigamos el mismo camino puede ser una mera coincidencia. Pero te propongo un trato. Tú me acompañas a cenar esta noche y si después de eso no quieres nada más conmigo yo dejo de seguirte, si no aceptas estaré aquí como todos los días, y no me importa que llames a la policía. Además tengo amigos que pertenecen al cuerpo.
Mónica respiró con resignación.
— Supongo que no tengo elección.
— No.
— Está bien, pues ya que esta noche vamos a cenar juntos, supongo que no te importará acercarme a mi casa, ya que te sabes el camino.
Luis le abrió la puerta del coche sonriendo.
— Ya veras como no te arrepientes.
Esa noche, la cena fue bastante agradable. Para empezar la llevó a uno de esos restaurantes con barias estrellas michelín en su currículum, durante la cena estuvieron hablando largo y tendido, él le preguntó si le gustaba el teatro, ella le dijo que si, pero que pocas veces tenía la oportunidad de ir, casualmente, Luis tenía entradas para el teatro esa misma noche. Finalmente fueron de copas a uno de los locales más pijos de la capital. Lo cierto es que hacía mucho tiempo que ella no se lo pasaba tan bien con un hombre, ni siquiera con Ramón antes de saber quien era realmente.
Cuando llegaron a su casa, ella estuvo apunto de invitarlo a subir, pero se abstuvo.
— Entonces… ¿Qué?
— Adivínalo tú.— Contestó ella dándole un beso en los labios.
Fue a la puerta con él siguiéndola a cierta distancia, abrió, entró, dio media vuelta y le dio a Luis que venía detrás, un suave empujón hacia fuera.
— Todavía no campeón, otro día.— Dijo guiñándole un ojo y cerrando seguidamente la puerta mientras él se marchaba algo decepcionado.
Apoyada en la puerta estuvo apunto de volver a abrir. Pero se decidió tarde. El sonido del motor del coche fue el resorte que la hizo reaccionar, pero cuando volvió a salir, el deportivo ya se alejaba a toda velocidad.
En todo el interminable fin de semana, estuvo pensando en la oportunidad perdida, pero a Luis parecía que se lo hubiera tragado la tierra.
Cuando el lunes volvió al trabajo todo parecía que había vuelto a la normalidad, hasta que terminó y lo vio allí plantado como había echo la semana anterior. Fue hacia él y lo besó.
— ¿Dónde te habías metido?
— Bueno, no me dejaste muy claro que era lo que querías, así que…
— Anda llévame a casa.— Dijo ella subiéndose en el deportivo de Luis.
Esa misma tarde hicieron el amor y durante las semanas siguientes, todo fueron viajes de fin de semana y regalos que iban desde cajas de bombones, ramos de flores y osos de peluche a caros colgantes, pulseras y alguna que otra sortija. Ningún hombre la mimado tanto como Luis. Lo único extraño es que nunca iban a la casa de él. Evidentemente debía de estar casado.
— Si y no.— Le dijo Luis cuando ella le preguntó.— Estamos en proceso de separación y las cosas están un poco tensas, por suerte, la casa es lo suficientemente grande para convivir sin estorbarnos mucho hasta que nuestra situación se resuelva definitivamente.
Pero hubo una tarde que él le dijo que aquel fin de semana tenía un viaje de negocios y que tendría que ir solo en aquella ocasión.
— Voy a darme una ducha.— Dijo Mónica levantándose desnuda y dirigiéndose al cuarto de baño.
El se levantó, con la intención de seguirla.
— Si no te importa, hoy preferiría ducharme sola.
Era evidente que Mónica se había enfadado y que tal vez pensaba que las cosas entre él y su mujer iban mejor de lo que él le había dicho, lo cierto es que cualquiera sabía lo que pasaba por la cabeza de una mujer.
Luis había empezado a vestirse, cuando sonó el timbre de la puerta, Mónica probablemente ni lo había escuchado con el sonido del agua. Cuando abrió la puerta, al otro lado había un chico joven, más o menos de la misma edad de Mónica, que se quedó bastante sorprendido al verlo, antes de hablar, miró el número que había encima del marco de la puerta.
— Es… está Mónica.
— Está en la ducha, saldrá de aquí un rato.
— Bueno, dígale que soy Jota… Su vecino de arriba. Que ya he vuelto y… que si necesita algo, ya sabe donde encontrarme.
— Vale, ya se lo diré.— Dijo Luis cerrándole la puerta en las narices al pobre Jota.
En ese momento salió Mónica del cuarto de baño.
— ¿Han llamado a la puerta? Me ha parecido sentirla.
— Una vecina.
— ¿Una vecina? ¿Qué quería?
— Sal, le he dicho que no teníamos.
— Seguramente era Maruja, la portera. Es una cotilla.
Mónica entró en el dormitorio, cerrando la puerta a su espalda y Luis cogió el teléfono móvil y salió al balcón ha hablar.

lunes, 26 de julio de 2010

SIMPATÍA LABORAL (Gustavo Ruiz Llavero)



SÍNTESIS

Si encontrar un buen empleo es difícil, imagínate pasar por un proceso de selección que parece diseñado por el equipo suplente de los psicólogos de GH.
Afortunadamente a esa edad, 24 años, casi todos tenemos una madre y algunos también abuela. Pablo, el protagonista, iniciará su carrera profesional trabajando para una multinacional China, viajará a Valencia y Dubai, conocerá gente nada convencional y durante su periplo te arrancará más de una carcajada y un buen número de sonrisas.
Elaborada a partir de las entradas del blog que el autor mantuvo durante tres años, corregida y publicada en pdf, para que la disfrutes sin necesidad de protestar por el precio.

Autor

Gustavo Ruiz Llavero, psicólogo y consultor de recursos humanos.

sábado, 24 de julio de 2010

LOS AÑOS FELICES DE IGNACIO CALDERÓN IBÁÑEZ (Juaquín Martinéz Mamerí)


gnacio Calderón Ibáñez es un comercial de la firma
de chocolates La Campana. Su vida transcurre de
forma apacible en la ciudad de Guadalajara, donde
reside. De vez en cuando la empresa lo envía a
recorrer las diferentes regiones de España. Por lo
demás, escribe y publica crónicas deportivas en los
periódicos. Es un gran aficionado de la buena
literatura. En el Ateneo de su ciudad conoce a
Josefina Rubio Álvarez, de quien se enamora al
instante. Pero la alta dama alcarreña no rendirá sus
armas fácilmente. Ella planea organizar un concurso
poético, pero no lo consigue. Mientras tanto, la hija
de Ignacio, que vive en Madrid, decide reunirse con
su padre para pasar en Guadalajara las vacaciones
de verano. Es entonces cuando todo cambia en la
vida de nuestros personajes...

(R.F.12) ABURRIMIENTO



A pesar de estar postrado en una silla de ruedas, el personaje de James Steward, había conseguido salir bien parado de todo aquel lío en el que se había metido por espiar a sus vecinos en “La ventana indiscreta”. Las letras de crédito empezaron a salir en la pequeña pantalla de aquella vieja televisión que los padres de Jota habían instalado en su antigua habitación de la que Jota había salido un par de años atrás, para volver nuevamente mientras se recuperaba de su pierna rota. Aparte de la televisión y del portátil, que carecía de conexión a Internet en el hogar paterno, la mayoría de las cosas que le interesaban estaban en su piso. Los libros y cómics que se habían quedado en aquella habitación, hacia tiempo que le habían dejado de interesar, el resto de libros que había en la casa mínimamente interesantes ya se los había leído y después de escribir “Pesadilla en serie Z”, las buenas ideas parecían haber huido de su cabeza y hasta el sueño le abandonó, después de tantos días sin hacer nada.
Sus majestades los reyes Regresaban a Madrid al terminó de sus vacaciones de verano en la isla de Mallorca, decían en la última edición del telediario. “Lo cual no significa que abandonen sus perpetuas vacaciones”. Pensó Jota mientras paseaba la mirada por las estanterías de su habitación. En ese momento su mirada se detuvo en unos prismáticos que había olvidado que tenía y después de haber visto la peli de Hitchcock, pensó que tal vez ver lo que hacían sus vecinos podía ser más interesante que lo que daban por la tele, pero se equivocaba, la mayoría de ellos tenía que madrugar, para ir al día siguiente a trabajar, o al menos a la cola del paro tal y como estaban las cosas. Las únicas luces que habían encendidas, eran las de alguna cocina o cuarto de baño. Aún así, Jota buscó por los edificios cercanos sin ningún resultado satisfactorio, tampoco en la calle se veía un alma. En ese momento la puerta de su habitación se abrió sobresaltando a Jota, pero quien entró no era ningún asesino aunque casi lo matara de un susto.
— ¡¿Pero… todavía estas despierto?!— Pregunto su madre. — ¿Qué estas haciendo, espiar a los vecinos? ¿No te da vergüenza?
— Mira la que fue a hablar, que entras en la habitación sin ni siquiera llamar a la puerta.
— Oye jovencito, a ti no se te ocurra replicarme… Y trae acá esos anteojos antes de que algún vecino te sorprenda espiándolo.
— Eso no va a pasar, todo el mundo está durmiendo.
— Trae los anteojos te digo y ponte a dormir.
A regañadientes, Jota le pasó los prismáticos a su madre
— Pero de dormir nada, no tengo sueño y ya soy mayorcito para que me mandes a la cama.
— Haz lo que quieras, pero dame un beso que yo si que me voy a dormir.
Su madre le dio un beso de buenas noches y luego le apagó la luz antes de cerrar la puerta. Jota la volvió a encender, luego cogió el mando a distancia y empezó a hacer zaping, buscando algo interesante en los distintos canales, Aparte de algún capítulo repetido de alguna serie de televisión, que él ya había visto o alguna película antigua que en su día ya habían repetido unas cuantas veces, en la mayoría de cadenas lo que daban eran anuncios eróticos, concursos chorras y echadores de cartas. De todo ello, lo que más le atraían eran quizá los anuncios eróticos, pero la escayola le había quitado los ánimos para masturbarse, por muy cachondo que le pusieran los contoneos de aquellas chicas y puesto que la inspiración para escribir una nueva historia parecía haberse ido con aquellos días ociosos, decidió que tal vez alguna de aquellas mujeres echadoras de cartas que parecían tener una imaginación tremenda, podrían ayudarle a inventar una historia.
Desde siempre Lourdes, había poseído un talento especial para vislumbrar, cosas, que habían ocurrido, que estaban pasando o que iban ocurrir. Sus padres, asombrados por sus asombrosos dones, la llevaron a psicólogos, médicos, científicos, parapsicólogos y seudocientíficos de toda índole y calaña. Harta de todo aquello, se independizo en cuanto tubo edad suficiente, más tarde se cansó también de que la gente, o la tomaba a broma o terminaba temiéndola y nunca conseguía pasar desapercibida. Así que decidió dedicarse a la adivinación profesionalmente y tomarle el pelo a los incautos, como hacían prácticamente, todos sus compañeros de profesión. Cuando un tal Juan Carlos (que era el nombre que Jota se había puesto después de ver una noticia sobre el rey en la tele) llamó, supo inmediatamente que le querían tomar el pelo y estuvo apuntote colgar, pero vio algo en el futuro de aquella persona, por lo que merecía ser advertido.
— Como Juan Carlos es demasiado largo, te llamaré simplemente Jota si no te importa.— Dijo Lourdes para asombro del propio Jota que trago saliva al oír aquello.— Dime Jota, ¿Qué es lo que quieres saber?
— Bueno, hay una chica con la que…
— Tú vecina… Te gusta, pero o no te hace caso o cuando por fin parece que esta apunto de hacerlo, ocurre algo como una especie de accidente, que vuelve a separaros…— Mientras Lourdes echaba las cartas y hablaba, Jota iba tomando notas al otro lado de la línea telefónica.— Veo que ella acaba de salir de una relación un tanto tumultuosa y que está apunto de iniciar una nueva relación con otro hombre, en apariencia es todo lo que una mujer puede desear… Pero no desesperes Jota por que eso es solo fachada, este nuevo pretendiente puede ser mucho peor que el anterior, lo más aconsejable sería mantenerse alejado.
— Ya, pero ¿y si decido advertirla o intervenir de alguna manera?
Lourdes siguió echando cartas.
— Aquí veo que podrías recibir ayuda de alguien de tu pasado.— Lourdes miró la última carta y la ocultó antes de enseñarla, mientras su rostro palidecida y por un momento pareció quedarse muda.
— ¿Pero que… pasa? ¿Qué es lo que has visto?
— La muerte puede ser una aliada imprevisible… Sobre todo ten mucho cuidado…
La comunicación se cortó y la imagen de Lourdes desapareció para dar paso a otra adivina.
Jota que había estado tomando notas en todo momento las repasó. Todo aquello le parecía muy extraño, por que aunque sabía que todas aquellas adivinas eran unas farsantes, unos dos años atrás a él le habían ocurrido cosas que habían sobrepasado todo lo imaginable y habían dos o tres hechos que aunque podían parecer mera coincidencia, como lo de que le llamara Jota y que hiciera referencia a su vecina en todo momento. En cuanto a todo aquello que había dicho al final sobre alguien de su pasado y de la muerte… Jota recordó que un par de días antes de romperse la pierna vio una sombra fantasmal saliendo de su edificio…
Esa noche, permaneció despierto sin poder dejar de pensar en todo aquello.

CONCIERTACO DE STONED GOADS


Manolo Ramos que dibujó mis guiones de "Chucho de mierda" y "Atraco inoportuno", es uno de los guitars de STONED GOADS.
El próximo 16 de septiembre a las diez de la noche en el CROSSROAD de Terrassa.

LA GALLINA DE LOS GÜEVOS DE...



es un libro de cuentos subversivos, ampliamente contestatario, que lleva al lector a comulgar con las ideas y conocimientos reales de la sociedad y política mexicanas, que casi nadie se atreve a nombrar.

Martín Guevara Treviño el autor del libro, se atreve a poner el dedo en la llaga, justo cuando las movilizaciones de masas irrumpen en la avenida reforma, y realizan sus plantones en el zócalo, justo cuando los medios masivos de comunicación ni siquiera se atreven a realizar una investigación al estilo periodístico del tan nombrado Fraude electoral del 2006. Guevara Treviño se atreve y manera de una mezcla de literatura fabulosa con la realidad hacen abrir los ojos a un pueblo dominado y dormido por las pantallas televisivas.

Bien lo dijo la actriz Ofelia Medina, “Dentro de algunos años la televisión se va a querer ver muy democrática hablando del fraude electoral del 2006, pero después, siempre después, ahora es cuando sucede ahora es cuando hay que tener el valor de afrentarlo y luchar”. Este libro es eso, una voz en su momento preciso.

Un libro que en un principio la censura orilló a una edición limitada, pero su autor independientemente ha logrado que llegue al lector. Un libro con contenido social pero sin apartarse de su toque literario, nos hace ver que la creatividad puede servir para expresar ideas y gritos de justicia.

Un libro ampliamente recomendable para quien quiera adentrarse en los sucesos que llevaron al Fraude Electoral en México 2006, desde las campañas políticas y las intromisiones del presidente en turno.

lunes, 19 de julio de 2010

EL HORNO DE TEJADO


Si buscáis inspiración para vuestras historias.
La casa rural "el Horno de Tejado", en el pueblo de Tejado, en Soria, puede ser el sitio perfecto, tanto para eso como para pasar unos días de tranquilidad y descanso o hacer excursiones por los maravillosos lugares que hay en Soria.
Recordad "EL HORNO DE TEJADO"

martes, 6 de julio de 2010

DESPRENDERSE AL ABISMO (Martín Guevara Treviño)




Un libro de poemas sugestivos, además contiene algunos cuentos destacables como “Los elegidos” Cindi intenta descubrir los motivos que orillaron a su hermana gemela a suicidarse, encontrándose con una secta satánica que intenta atraparla.

“Desprenderse al abismo” es un libro que debes tener en tu biblioteca.
Añadir que si habeis leido este libro, se encuentra en debate en el siguiente enlace:

viernes, 2 de julio de 2010

(R.F. 11) ENCUENTROS DESAFORTUNADOS



Mónica había decidido vender el piso de la capital, en el que había convivido con Ramón. Sus padres le habían sugerido regresar a casa, pero ella ya había empezado una nueva vida en aquella ciudad satélite.
Aquella noche, volvió a soñar con Ramón, aunque su cara era distinta, no solo por la palidez de la muerte, simplemente no era su rostro, lo cual le hizo dudar de que la otra vez se tratara también de Ramón y sin embargo, ¿quién más podía venir por las noche a atormentarla?
Apareció de la nada con su rostro pálido, ella despertó al notar su presencia, o al menos eso creyó, ya que el sueño era muy real. El espectro se tumbó junto a ella, la cual permaneció inmóvil, sin poder tan siquiera gritar y cuando la tocó con su piel fría y la besó, sintió un hormigueo por todo el cuerpo, era como si la estuviera violando sin ni siquiera penetrarla y sin que ella pudiera hacer nada por impedirlo, durante el tiempo que duró aquello, ella le pertenecía a él. Cuando se alejo, la palidez de la muerte había abandonado el rostro del espectro, que ahora sonrosado parecía más vivo y en cierto modo real. Desapareció tal y como había aparecido unos minutos antes y ella se quedó profundamente dormida, si es que alguna vez había estado despierta.
A la mañana siguiente, le despertó el sonido de su teléfono móvil. Era Rosa, su jefa para saber si estaba enferma, ya que hacía dos horas que tendría que haber entrado a trabajar. Miró el despertador, había estado sonando y ella ni siquiera lo había escuchado. Se dio una ducha fría, se tomó un café bien cargado y salio disparada del piso. En la portería se encontró con Maruja, la portera.
— Ha estado el fantasma en tu casa. — Dijo al verle la cara pálida y ojerosa, no era una pregunta.
— ¿Fantasma? No la entiendo…— Dijo deteniéndose un momento. — Si me perdona, llego tarde al trabajo.
— Si que me has entendido, vaya si me has entendido.— Dijo para sí Maruja, viendo como Mónica se alejaba corriendo a la parada del autobús.
Durante todo el camino estuvo dándole vueltas a lo que le había dicho su vecina y si estaría relacionado con la extraña pesadilla que había tenido aquella noche. “Tal vez debería hacerle una visita a mi vecino Jota y preguntarle si sabe algo del fantasma, el problema es que está en casa de sus padres con su pierna rota y no se donde viven…” Pensó Mónica mientras el autobús la conducía a su trabajo.
Durante toda la mañana estuvo más torpe de lo habitual. Rosa, le dijo en un par de ocasiones que si no se encontraba bien se marchara a casa, pero Mónica insistió en quedarse, al menos hasta terminar el primer turno. Después de comer, se sintió mucho mejor y decidió quedarse, incluso, a pesar del cansancio, un par de horas más para recuperar el tiempo que había perdido aquella mañana. Ordenó algunos informes y atendió un par de llamadas antes de irse.
Fue la última en salir de la oficina, en la calle ya había anochecido, las temperaturas habían bajado, los largos días de verano parecían alegarse cada vez más deprisa.
El cansancio había vuelto a ella como una pesada losa y un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. Tenía ganas de llegar a casa, cenar un poco y meterse en la cama, pero su casa, parecía estar a años luz de allí. Entonces apareció aquel hombre de la nada. A ella le resultaba familiar, pero había olvidado el por que, sin embargo, el hombre alto y rubio, que sí la recordaba a ella, se encargó de refrescarle la memoria, mientras la agarraba del brazo con una mano amenazándola con una navaja.
— ¡¿Qué hace, suélteme?! ¡Si quiere el bolso cójalo y déjeme tranquila!
— No es el bolso lo que quiero, Mónica. Es a ti. Por tu culpa Ramón está muerto. — Dijo Iván con su característico acento ruso.
— ¡¿Qué dice?! ¡Yo no tuve nada que ver con su muerte! ¡Suélteme! — Contestó ella, forcejeando y poniéndose cada vez más pálida.
— No te preocupes, no voy a matarte. Hay otras formas en las que puedes pagar por la muerte de tú ex novio. En Rusia muchos hombres pagarían una fortuna por pasar una noche con una morena como tú…
— ¡Eh, tú! ¡¿Qué haces?! — Dijo una voz por detrás de ellos.
En ese momento Mónica perdió el conocimiento.
Cuando volvió en si, el rostro de Iván había sido sustituido por el de un hombre de poco más de cincuenta años, con el pelo canoso, de metro ochenta de estatura, aspecto pulcro pero fornido para su edad. La primera reacción de Mónica fue pegarle, con lo que el hombre, tuvo que sujetarle los brazos mientras la tranquilizaba.
— Ya está, tranquila, ya pasó todo… El hombre que la estaba amenazando salió corriendo en cuanto usted perdió el conocimiento.
Mónica respiró hondo unas cuantas veces mientras recuperaba el pulso.
— Está bien… ya me encuentro mejor, puede soltarme.
El hombre obedeció, ayudándola acto seguido a levantarse del suelo.
— ¿Ese individuo era su novio? — Preguntó el desconocido.
— No, solo le había visto una vez, en realidad es una larga historia.
— ¿Solo le había visto una vez y dice que es una larga historia? Tengo curiosidad. ¿Por qué no vamos a tomar algo y me la cuenta?
— Oiga, le agradezco su ayuda, pero estoy cansada, asustada y lo único que quiero es llegar pronto a mi casa, así que si no le importa…— Dijo Mónica algo molesta.
— Lo siento, no quería atosigarla a preguntas, pero insisto en tomar algo, después del susto necesita reponerse. Luego si quiere, la acompañaré a su casa para asegurarnos de que no le pasa nada. ¿De acuerdo?
— Está bien. No tengo ganas de discutir.— Dijo Mónica suspirando con cierta resignación.
— Por cierto, me llamo Luis.— Dijo el hombre ofreciéndole la mano.
— Mo… Mónica. — Respondió ella, un tanto dubitativa mientras estrechaba la mano de Luis.

miércoles, 30 de junio de 2010

OM, LA MONTAÑA ROJA (Felipe Colorado Lobo)


¿Que dirías si te hablan de una escalada en Marte? ¿Qué pensarías de un mundo donde el hombre ha colonizado el espacio? ¿Qué sentirías si te aseguran que la última frontera está aún muy lejos de aquello que conoces e imaginas? Hablamos, claro está, de la novela ganadora del Premio Desnivel 2009, OM, LA MONTAÑA ROJA. Felipe Colorado nos cuenta una magnifica historia, muy bien estructurada, en la que la ficción se mezcla hábilmente con aspectos tan reales y presentes como la crítica social, las relaciones humanas, el amor y, por supuesto, la aventura. Divertida y emocionante, esperamos que conecte con todos aquellos a los que sencillamente les gusten las buenas historias bien contadas.

Diosa de papel (Martín Guevara Treviño)




Una mujer hermosa, una asesina despiadada, una enferma mental.

¿Hasta dónde puede llegar la obsesión por la belleza?

Una novela de suspenso que te atrapará. Descubre lo que rodea a una serie de asesinatos repulsivos y como una hermosa modelo está en el ojo del huracan.

¿Cómo está tu mente?

Invict-Introit (Aitor Lobato)



Un nuevo Mesías es la única esperanza para traer el orden a la Galaxia Conocida. Dejando lo que más aman al filo de las espadas de sus enemigos, Husheyéz y Méils se lanzan a las estrellas en una desesperada búsqueda espiritual a ciegas. Sus únicas armas son la pureza de sus corazones frente a peligros del espacio y ataques de bárbaros y bandidos. Pero su anhelo es muy caro de alcanzar, cuesta el sacrificio de sus vidas.

lunes, 21 de junio de 2010

INOCENCIA MUERTA (Ferran Noguera)


Fernando Noguera Medel

Todo vale como excusa para
narrar ocho historias de suspense donde diferentes
personajes viven la amargura de creer que la
muerte es la única solución para salir de la
desesperación que están sufriendo.

martes, 15 de junio de 2010

LA CHICA DE VENUS




Sinopsis
Ulises Guzmán, trabaja en una empresa de componentes para naves espaciales en una de las colonias de Venus. Un día le conceden un ascenso, junto con un traslado a la Tierra, el lugar al que todos desean regresar. Una semana antes de emprender el viaje, recibe una llamada del dueño de la empresa en la que trabaja. Este le pide que durante el viaje a la Tierra acompañe a su prometida, una chica un poco más joven que Ulises que se llama Minerva, sobrina de otro importante empresario. El día que Ulises y Minerva se conocen, unos hombres enviados por una mercenaria, intentan secuestrar a la chica. Desde entonces, todo el viaje hasta la Tierra, estará plagado de incidentes y de intentos de secuestro.

LIBROS... LIBROS... LIBROS...

Apartir de ahora, no solo me limitaré a publicar mis historias, que seguirán apareciendo una vez al mes. Entre historia e historia, pondré mi blog ha disposición de todo aquel que quiera hacer publicidad de sus propios libros, para ello solo tendrá que dejarme un mensage en susodicho blog. en el foro de bubok o en Facebok. la condición será enviar la portada y la sinopsis. A los que se hagan seguidores tendran además la portada en el lateral del blog, como está la portada de mi libro y a ser posible un enlace con la página web del libro si es que la tubiera.

J.C.

viernes, 11 de junio de 2010

Pesadilla en serie Z (R.F.10)


La luz blanca que había atrapado a John Charles, se convirtió en una sala del mismo color. Sin llegar a pisar el suelo, unos fríos y metálicos tentáculos cogieron a John de brazos y piernas. Un haz de color rojo pareció escasearlo mientras dos seres amorfos, de casi tres metros de altura, con el color de la piel gris y ojos saltones lo observaban con curiosidad, hablando en un idioma totalmente incomprensible para nuestro héroe. En ese momento, todo empezó a temblar y los dos seres se perdieron detrás de una puerta invisible. De alguna parte empezó a salir humo y los tentáculos soltaron a John, dejándolo caer en el suelo. Junto a él, cayó de la nada uno de los seres de antes, atacado por una horda de hombrecillos armados. John alzó las manos para protegerse el rostro. Uno de los hombrecillos que llevaba un arma que parecía un bazoca, apuntó a John y disparó, dejando a John inconsciente.
Cuando despertó, llevaba unas cadenas en los pies, lo suficientemente largas para poder andar con pasos muy cortos, las manos atadas a la espalda y una cadena atada al cuello con la que aquellos seres le hacían andar como si de un animal se tratara, lo llevaron a una sala, donde había una inmensa mujer de unos dos metros y medio de estatura, desnuda a excepción de los colgantes, anillos y una corona, todo ello de oro, también llevaba una capa tan dorada como sus adornos y alrededor de sus seis pechos, (si digo seis pechos), tenía enormes anillos dorados. Detrás del trono donde se encontraba sentada, podían verse las estrellas.
A una orden de aquella extraña mujer, los hombrecillos le bajaron los pantalones y los calzoncillos, la mujer se acercó y se inclinó para mirar el miembro de John. Dio órdenes a los hombrecillos en el extraño dialecto que hablaban. Los hombrecillos, desnudaron a John, lo ataron con los brazos en cruz a una especie de cama y después de lavarlo concienzudamente le hicieron tomar una especie de pastilla que le produjo una enorme erección. Los hombrecillos se fueron dejando solos a John y a aquella mujer que parecía su reina. La monstruosa mujer empezó a lamer el cuerpo de John, introduciendo el pene de este en su vagina mientras se movía convulsivamente. No sabía que extraña droga le habían dado, pero llego a eyacular cinco veces, y la mujer seguía en plena forma. Tras la sexta eyaculación, la mandíbula de la mujer abrió la boca, de tal forma que parecía desencajar su mandíbula y todavía la abrió más enseñando unos afilados dientes que se acercaban cada vez más a su cabeza y cuando parecía que estaba apunto de devorarlo vivo, la cabeza de la mujer estalló en mil pedazos sanguinolentos y el pobre John perdió el conocimiento.
Cuando despertó, vio el rostro metálico de un robot.
— Mi nombre es 624 R. R de robot y nuestra labor es preservar la vida humana a toda costa. —. ¿Y quienes eran los que me atacaron?— Pregunto John.
—. Eran humanos, igual que tú, pero mutantes del siglo 31, mutantes, los de menor estatura eran soldados, encargados de encontrar a un humano normal para que fecunde a su reina, mientras lo hacías ella se te iba a comer vivo. Por suerte nuestras tropas llegaron a tiempo.
—. ¿Pero, si consideráis humanos a los mutantes, como podéis matarlos?
—. Nuestro ejercito, del que pronto formarás parte, no es completamente robótico. Solo a medias. El cerebro por ejemplo, es completamente humano.
—. ¡Un momento! ¡¿Has dicho que pronto formaré parte de vuestro ejercitó?!— Dijo John Charles sobresaltado.
En ese momento, entro una criatura medio humana medio robot.
—. ¿Está listo para entrar en acción nuestro nuevo soldado?
John Charles intuyendo lo que pretendían hacerle, aprovechó el descuido del robot para saltar de la camilla en la que estaba acostado, empujó al ciborg que acababa de entrar y salió corriendo por el pasillo. Por suerte para John, al caer, el ciborg se golpeó contra el marco de la puerta, rompiéndose uno de los circuitos vitales. El robot, más preocupado en salvar vidas humanas o medio humanas que en perseguir fugitivos, se inclinó sobre el herido sin tan siquiera dar la alarma.
Durante la huida, todo empezó a moverse estrepitosamente, al asomarse por una esclusa, vio como un montón de cazas enemigos ataban la estación espacial donde resulta que se encontraba. El pasillo se llenó de robots y cibogs corriendo de un lado a otro, mientras en el espacio, los cazas ciborgs salían para defender a la estación espacial y se enzarzaban en una autentica batalla. Un robot se paró ante John Charles.
—. Por favor, señor humano, debe ponerse a salvo por el bien de su especie.
Sin esperar a que el robot le avisara por segunda vez o quisiera convertirlo en un ciborg, continuo su huida y sin pensárselo dos veces se metió en una puerta abierta que pertenecía a un laboratorio en el cual en el momento del ataque, estaban probando una maquina que podía viajar a dimensiones paralelas. Los borgs y los robots se habían dejado la maquina encendida y John sin saber de que se trataba entró dentro para esconderse. La maquina se puso en funcionamiento y en un momento se encontró en una dimensión paralela, o lo que es lo mismo en otro futuro alternativo, justo a tiempo, ya que en ese momento los mutantes, alienígenas, o quienquiera que atacase a los ciborgs, conseguían su objetivo de destruir la estación espacial, cerrando el portal dimensional tras John Charles. Ahora ante el había un futuro desolador. La tierra había sucumbido ante algún tipo de cataclismo, pero de eso hacía muchos siglos. De la civilización tal como la había conocido John no quedaban más que ruinas ocultas entre las arenas del desierto y la nueva y selvática vegetación. Pero no todo estaba perdido, algunos humanos se habían salvado, humanos que vivían casi en la edad de piedra y que al ver salir a John de la nada, lo trataron como a un dios, ofreciéndole un gran banquete con la cabeza de un ser que parecía prehistórico. Pero la fiesta duró poco, ya que la luz de las hoguera a media noche y el ruido de los tambores, les impidió oír otro ruido ensordecedor, hasta que casi lo tuvieron en cima, el sonido de un cuerno les hizo huir a todos en estampida y vehículos motorizados surgieron casi de la nada, cazando a seres humanos con dardos tranquilizantes, como si fueran animales. John corrió por su vida, al igual que aquellos trogloditas, hasta que un tipo vestido con ropas de finales del siglo XIX, le hizo señas para que se escondiera donde estaba él. En el interior de una de las antiguas ruinas. Desde allí vieron como aquellos seres motorizados, que parecían simios encerraban a los trogloditas en jaulas y acampaban para pasar la noche, una larga noche que John y su salvador pasaron en silencio, hasta que por fin, al amanecer del día siguiente, los simios se fueron, llevándose a una gran parte de los trogloditas.
— ¿Qué eran esos seres, simios?.— Preguntó John.
— Los seres de esta época los llaman morlocks, la mayoría de ellos viven bajo tierra, hará un par de siglos que salieron a la superficie. Pero dígame, ¿usted no es de esta época, verdad?
— No, soy del siglo veintiuno, pero fui abducido por unos alienigenas y…
John le contó sus increíbles peripecias al viajero temporal, el cual se ofreció para llevarlo de vuelta a su época en su maquina del tiempo.
El viajero temporal lo dejó en un oscuro callejón, para que nadie viera su máquina, e inmediatamente desapareció en el tiempo. No se sabe si regresó a su época o volvió al futuro para liberar a los trogloditas. En cuanto a John Charles, todavía le esperaba una buena sorpresa, ya que cuando salió del callejón, vio que los coches volaban, y que los edificios eran más altos de lo que nunca hubiera imaginado. En cuanto vio en un letrero fosforescente la fecha, supo lo que le había pasado, el viajero se había equivocado de fecha y en vez de dejarle al principios del siglo XXI, le había dejado a finales. La mayoría de la gente normal, se quedaba en sus casas conectadas a una realidad virtual generada por ordenador y eran sus clones, unos clones perfectos los que se dedicaban a vivir las vidas de los seres a los que duplicaban, con mucha resignación, claro que tampoco es que hubiera mucho que hacer, ya que habían robots que se dedicaban hacer todo el trabajo sucio. Los niños eran creados en matrices artificiales para que las madres no tuvieran que padecer los trastornos del embarazo. Pero no todo el mundo quería vivir en esos mundos artificiales generados por ordenador, para ellos habían numerosos entretenimientos, entre los cuales estaba el viaje temporal para conocer la historia, oportunidad que aprovechó John Charles para regresar a su tiempo, exactamente un día antes de emprender su viaje en coche. Esperó pacientemente escondido tras un callejón cercano ha su casa para verse a si mismo emprender viaje. Podía haberse advertido a si mismo de todo lo que le iba ocurrir, pero entonces. ¿Qué hubiera pasado? ¿Habría desaparecido “él” o el otro “él”? ¿Habrían coexistido los dos John Charles creando una paradoja temporal? Prefirió dejar que todo siguiera su curso y regresó a su casa, esperando que pasaran un par de horas para denunciar el robo de su coche y avisar a la gente que le esperaba de que llegaría con bastante retraso…
¿FIN…?